30 nov. 2007

DOLINA Y SASTURAIN

OLE CON DOLINA Y SASTURAIN: EL FUTBOL Y LA LITERATURA/ SABEN LEER EL JUEGO

Pan, queso y libros

El Negro y Juan, dos tipos felices, futboleros y dicharacheros. Aceptan la idea de Olé y se animan a armar su selección ideal de escritores. Se ríen ellos, nos divertimos todos.


De arranque nomás se afilian al 4-3-3. No hay dudas de que son futboleros viejos. Y que les gusta el verde césped: hoy seleccionadores, prefieren hablar de sí mismos como jugadores.

Sasturain: Siempre jugué arriba. Cuando iba a la facultad, había poco para elegir. ¡Imaginate, eran todas mujeres en Filosofía...!

Dolina: Yo también, siempre adelante, pero sólo jugaba con la pelota: si no la tenía, desaparecía. Cuando la tenía el rival volvía caminando, displicente...

Cruzan la línea y aceptan el desafío: armar dos equipos de grandes escritores. Ellos, impredecibles, reinventan el pan y queso, y arman ambos equipos entre los dos. Desopilantes, para horror de la academia.

Resto del Mundo.

D: Desde el punto de vista literario, Borges es el 10. El de mejor manejo... del idioma. Si fuera fútbol de verdad, no lo pondría: debe haber tenido pata flaca, rodilla junta. El arquero debe ser Camus. El era arquero. Sobre eso dijo la famosa frase que no vamos a repetir...

D: Yo de 2 pondría al Dante Alighieri: es italiano, las saca todas. Inexpugnable. Y resiste cualquier ataque.

S: Entonces, Homero de 6.

D: El problema es que parece que era ciego.

S: Bueh, para ese puesto...

D: Además decían que no era uno sino el seudónimo de varios escritores: se multiplicaba... Los laterales deben ser algo troncos, je. ¡Almafuerte! "¡No te des por vencido ni aun vencido!". Corre todas las pelotas como si fuera la última, lo cual es un error: si la corrés como si fuera la última, estás jugando mal. ¿Te gustó Almafuerte?

S: Y... me gusta más como futbolista que como poeta.

D: Por eso dije que tiene que ser un poco tronco. Pero bueno... ¿A Borges lo dejamos de enganche?

S: Sí, va a ser pachorriento, algo lento para resolver.

D: Escribiendo no era lento. Podemos también ponerlo a Bioy para que le dé una mano. Podemos hacer un tándem que vaya por un sector, pero eso ya no se hace más. No un Labruna y Loustau... ¿Y de wing derecho? ¿Oliverio Girondo?

S: Inventor, loco, sale para cualquier lado.

D: Sería una especie de Corbatta. Estaba buscando prosistas, pero no, claro, es poeta... "El poeta de la zurda...". En este caso wing derecho. Y en la izquierda podríamos poner por el lado de la metáfora política...

S: A Neruda. Mentiroso,

fantasioso. Era vendedor de humo, ¿eh?

D: Me parece que Shakespeare va de 5. Para mí es el capitán.

S: ¿Y Roberto Arlt? Sí, deberíamos ponerlo sabiendo que no le gustaba el fútbol... Además debía ser patadura. ¿De 8 combativo?

D: Sabés que no estoy seguro de ponerlo, ¿no?

S: ¿No tenemos que poner al Loco Joyce también?

D: De 9. Porque además es un tipo -podríamos usar otra metáfora- de avanzada. Y Arlt de 8. Nos está faltando un ruso, un 3... Un ruso siempre queda bien.

S: Chejov no me late.

D: Y... era muy fino como para jugar de 3. El Loco Maiakovsky podría jugar de 3. Porque Dostoievsky no va a querer jugar de 3.

S: Por un problema de perfil. Franceses y tanos tenemos, falta un gallego.

D: Y, don Miguel de Cervantes, ya que Shakespeare juega, pero no va a querer ir de 3. Pongamos un ruso de 3 y listo.

S: No hemos puesto ni brasileños ni alemanes, lo cual es una justicia poética. Bastante ganan ya en el juego.

D: ¡Un uruguayo de 3 no estaría mal!

S: ¿Pero a quién vas a poner? ¿A Benedetti? Noooo. No agarra una vaca en un valle. ¿Onetti? Menos futbolero que Onetti no hay. Yanqui no hemos puesto.

D: Bueno: Hemingway.

S: Listo. Entonces como 7, Maiakovsky, el ruso. Arlt pasa para Argentina y ponelo a Cervantes de 8. Y Almafuerte también va para el otro equipo.

S: Y dos yanquis en los extremos de la defensa. Teniendo en cuenta que tenemos dos antiguos en el medio, como Homero y Dante, pongamos dos del siglo XX. Correlo a Hemingway a la derecha y va Faulkner a la izquierda.

D: Mmmhhh... no pusimos ningún francés. Camus es un francés tramposo, pero bueno, era argelino.

S: ¡Como Zidane!

D: Voltaire no estaría mal, que era un tipo ingenioso.

S: ¡Para chamuyar árbitros!

D: Con Borges en el otro equipo, pongamos entonces a Shakespeare de enganche, a Cervantes de 5, y nos falta un 8.

S: ¿Querés al lenteja de Marcel Proust?

D: ¿Pero cómo no lo voy a poner? Puede arreglarse.

S: Es un 8 pesaaado, de ésos de antes, chiquitos.

D: ¡¡¡Poneeelo!!!

La sesión de fotos es un álbum de caras y gestos, con el histrionismo de siempre. El de Dolina, probado en "La Venganza..." . El de Sasturain, revelado en "Ver para leer", los domingos por Telefé. Reaundan el juego. Es el turno de la Selección Argentina.

D: Armemos el equipo sin gente viva... Si no, siempre aparecen los amigos que te hinchan las pelotas: "Che, no te acordaste de mí...". A ver... A Cortázar debemos darle un lugar, de 5. Y alguno más clásico... ¿Sarmiento? ¡Un defensivo! Que vaya al lateral de 4. Almafuerte, el izquierdo.

S: Cortázar sí, un 5 tipo Redondo. No le pidas marca...

D: De centrales, dos mastodontes. José Hernández y... ¿Algún poeta? ¿Mastronardi, Molinari?

S: Sí, pero no atrás: se van a quedar mirando el pasto, los van a pasar por arriba.

D: Sí, son livianos. Imaginalos marcando a Joyce, ¡ja!

S: ¡Hay que poner a Lugones! Nombrá un poeta argentino y es Lugones.

S: Además, polifuncional. No es el mejor en ningún rubro pero puede jugar...

D: Noooo... Pero era un gran poeta, me parece...

S: ¿Algún nacionalizado? ¿Horacio Quiroga?

D: Pero Borges lo va a echar. Pensemos en el grupo, en la camarilla. Borges lo odiaba. Redondamente.

S: ¿Walsh, el 9?

D: Nooooo... Rodolfo era de Vélez y admiraba mucho a Carlitos Bianchi. Cosa que Bianchi ignora. Borges, el 10. Adolfo, el 8...

S: Bueno, ellos van a tener más despliegue. Nosotros vamos a estar con un 10 como Román. Gran jugador, pero... Ellos tienen a Shakespeare.

D: De 9 podría ser Cortázar, uno grandote, elegante, cabeceador, tipo Rubén Bravo. Pero está de 5...

S: Mirá, Cortázar de 9 y Arlt de 5. Borges de un lado, Bioy del otro... Estamos bárbaro. Falta el arquero. Por descarte, Walsh. Pero es muy petiso...

D: ¿Mansilla? ¿Güiraldes?

S: ¿Y Macedonio? Es más un teórico del arco, pero está bien: va él. Al final, lo cagamos a Rodolfo. Que vaya al banco...

Los elegidos arrancarán el partido en algún lugar de fantasía, para jugarlo eternamente. En los tablones, el Gordo Soriano y el Negro Fontanarrosa, que no fueron seleccionados porque son muy cercanos. Son amigos. "Podrían estar acá eligiendo con nosotros".

Fuente: Diario Olé.
Sebastián Roldán
aroldan@ole.com.ar

28 nov. 2007

Dolina: ángeles y demonios

Las 10 preguntas


Escritor, periodista, músico, actor y conductor de programas de radio y televisión, dueño de un estilo en el que conviven la mitología griega y el barrio porteño de Flores, melancolía y buen humor, aplaude a Borges, García Márquez, Mailer y Kundera. Cuenta por qué lee y relee a los estructuralistas y a Karl Popper. Y confiesa: “Yo escribo aterrorizado”.

Alejandro Dolina nació en Baigorrita, Buenos Aires, y se crió en Caseros. Estudió Derecho, Historia, Letras y Música. Su ciclo radial La venganza será terrible cumplió ya más de quince años. También creó comedias musicales: El barrio del Angel Gris, que obtuvo el premio Argentores, y Teatro de medianoche. Publicó Crónicas del Angel Gris, Lo que me costó el amor de Laura, El libro del fantasma y Bar del infierno. En el ’91 ganó el Konex al mejor conductor y en 2001 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

—¿Cuál es el primer libro que recuerda haber leído?

—De inmediato recuerdo los cuentos de Oscar Wilde, El príncipe feliz o El ruiseñor y la rosa. Quizá ni siquiera los leí yo la primera vez, me los leyó mi madre. Los recuerdo por antiguos, por lejanos y por recurrentes.

—¿Cuál es su autor favorito vivo?

—Es difícil porque los autores suelen morirse sin dar aviso. José Saramago y Norman Mailer, quien escribió esa novela estupenda que no tuvo mucha suerte: Noches de la antigüedad. Milan Kundera, García Máquez y uno más: Steven Millhauser, autor del formidable El lanzador de cuchillos y otros cuentos.

—¿Qué libro se llevaría a una isla desierta?

—Si valen las obras completas, sin dudas, las de Borges. Si no, ensayos. La ficción releída, sin sorpresa, puede perder gracia mientras que el ensayo puede hacernos aprender algunas destrezas. Serían ensayos de Octavio Paz. ¡Pero qué descabellado este argumento acerca de que releer ficción puede no resultar tan bueno! Es como pensar que en la literatura sólo se busca el asombro, cuando tantas veces uno lee para que ocurra algo esperado.


—¿Cuál es el último libro que leyó o que está leyendo en este momento?

—Es de un científico catalán, Jorge Wagensberg, y se llama Ideas para la imaginación impura. Pero recomendaría otro de ese autor: Ideas sobre la complejidad del mundo. Hace poco leí Borges, de Bioy Casares. Unas 1.600 páginas en tres noches. Conocía algunos secretos que aparecen en ese diario, y creo que por eso tenía también un interés parecido al chismoso de barrio.

—¿Qué libro reciente no pudo terminar de leer?

—Ninguno de Tolkien. Tal vez a causa de mis incompetencias como lector. A veces un libro no es para uno.

—¿Qué libro quisiera releer pronto?

—Releo, tal vez para rellenar amplias lagunas de conocimiento, los de Roland Barthes, Pierre Bourdieu y todos los del estructuralismo, sus padres y sus hijos.

—¿Cuándo escribe?

—Cuando no hay más remedio, cuando tomé obligaciones y agoté las excusas. Escribir me resulta doloroso, especialmente en los momentos iniciales, cuando todo es dudas y arrepentimientos. Dicto a mis colaboradoras, a mi hijo, a amanuenses calificados que me llaman la atención sobre errores inmediatos y que me ayudan a eludir la pereza y a sentir que estoy hablando a alguien. Me gustaría escribir de noche pero no puedo porque tendría que hacerlo solo, así que lo hago al atardecer.

—¿Quién debería ser el próximo Nobel?

—... Mailer, que siempre está peleado con todo el mundo.

—¿Cuáles son sus rituales o supersticiones a la hora de escribir?

—Más que rituales o supersticiones, son temores fundados. Yo escribo aterrorizado, pensando que lo que escribo forma parte de un camino equivocado que habrá de desandarse. A veces llevás cincuenta páginas y te das cuenta de que te has metido en un berenjenal y no hay más remedio que abandonar. Es casi una desgracia. Otra cuestión: Stendhal, creo, leía el código de Napoleón en busca de precisión; yo leo a Borges y Karl Popper por la misma razón. Y tengo la sensación de estar copiando no lo que dicen sino una destreza, un mecanismo, una economía.

—¿Cuál es su comienzo favorito de la literatura universal?

—“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos...”, de Historia de dos ciudades, de Dickens. El del Quijote también está fenómeno, igual que el del Facundo o el del Martín Fierro, que invoca a los santos... Está bien eso de empezar teniendo fe, esa creencia de que al pobre escritor se le dicta algo desde afuera.

Fuente: Diario Perfil.com
16-06-2007

26 nov. 2007

"El rock me interesa cada vez menos: es pura cosmética"

GILLESPI

"El rock me interesa cada vez menos: es pura cosmética"
El trompetista y conductor abre fuego contra los nuevos músicos "que sólo se preocupan por el look". Además, conduce "Falso impostor" todos los días de 19 a 21 en la Rock and Pop, está terminando dos libros y grabando su sexto disco. Imparable.


ATACA GILLESPI: EL MUSICO, CONDUCTOR Y ESCRITOR DISPARA CONTRA "LA FRIVOLIDAD" DEL MUNDO DEL ROCK.



POR GABRIELA CABEZON CAMARA
gcabezon@larazon.com.ar
El colorado de pelo enmarañado, anteojos raros y aspecto adolescente tiene 42 años y se llama Marcelo Rodríguez, pero casi nadie lo conoce por su nombre. Son las 9 y 10 de la noche y estamos en la Rock and Pop: acaba de terminar "Falso Impostor", su programa. ¿Todavía no adivinó de quién se trata? Siga, lea parte de la lista de bandas y solistas con las que tocó este señor trompetista: Sumo, Divididos, Las Pelotas, los Auténticos Decadentes, Los Piojos, Bersuit, Ratones Paranoicos, Vox Dei, los Pericos, y hasta Sui Generis (la vuelta). Los solistas: Charly García, Andrés y Javier Calamaro, Fito Páez, Kevin Johansen, Nito Mestre. Y no sólo rock toca el hombre: brilla haciendo jazz con Adrián Iaies, Javier y Walter Malosetti, Luis Salinas, Fats Fernández, Guillermo Vadalá y Mariano Otero. Sí, acertó: estamos hablando de Gillespi, el músico y conductor.

Vos decís que hacés radio como hacés jazz, ¿por qué?


Porque no sé hacer radio ni vivir de otra forma. El jazz me atrapó en la adolescencia por la espontaneidad y la improvisación: el hecho de que se te ocurre algo y lo tocás, a diferencia de otras músicas como la clásica o el rock, que tienen una estructura más formal. En el jazz cada vez que tocás un tema es distinto. Y en la radio yo tengo el mismo encare: me gusta encontrarme con lo que hay casi en el momento en que empiezo el programa. No me ayuda pensar qué es lo que voy a decir.

¿Pasás la música que querés?


Más o menos. Una buena parte sí, pero en una radio como ésta, en horario central, hay cosas que están pautadas. Yo las tomo como tandas publicitarias.

¿Te sorprende la popularidad?


Sí, claro, a veces, pero no me causa conflictos. No es que yo me propuse "quiero que me escuche poca gente"; no sé quién se podría proponer eso, una mente enferma (risas). A mí que la gente consuma mi música me permite vivir y he logrado hacerlo sin traicionarme.

¿El rock te sigue interesando?


Cada vez me parece menos interesante. Los medios en general, la vorágine de los video clips y lo que fue la MTV en su momento, le dieron toda una cosmética al rock que hizo que los músicos se preocupen más por cómo lucen que por estudiar música. Es más fácil comprarte un par de anteojos que componer un buen tema y es más fácil ser frívolo que ser artista. Entonces engañan: tratan de ser excéntricos o de barrio, esas cosas que funcionan en la boletería, pero no hay música.

¿Y por qué creés que es así?


Hasta los ''80 había talento y ahora hay marketing. El público se renueva y los parámetros son otros. A veces, acá en la radio, llaman los oyentes y me dicen: "tal banda habla lo que nosotro hablamo...". El problema es que la banda lo dice igual que el oyente. Si vos sos un artista tenés que elevar eso, si hablás igual no podés cobrar entrada.

El arte en la música ¿pasa por el jazz en este momento?


No, vivimos un momento de chatura general, de dispersión. Cuando uno escucha a Arturo Sandoval, entiende: el tipo, que es cubano, todo lo que tenía era una trompeta y una boquilla, lo único que hacía era tocar y es un genio. La vida moderna te lleva a estar muy disperso; yo estudio la trompeta todas las mañanas y me interrumpen llamados, mails, mensajes de texto. Lo mejor creo que ya se hizo. Lo que queda, como hay cardúmenes de gente joven, es reciclar y vender con formato nuevo; cada vez está más aceitada la mercantilización del arte.

Vos no parás: estás grabando tu sexto disco, escribiendo dos libros, tenés un blog en Clarín..


Siempre estoy grabando. Cada tanto corto, edito y eso es un disco. Este es instrumental, con algo de electrónica pero con sonido jazzístico. Junto a Leandro Dambrosio estamos terminando un libro sobre Narciso Ibáñez Menta, con un material fotográfico impresionante. Y por mi parte, estoy haciendo un libro de diálogos con trompetistas, en el que hablo con monstruos de la talla de Marsalis.

¿Cómo podés producir tanto?


Suena un poco ridículo, pretencioso y no me hace mejor que nadie, pero la verdad es que tengo una energía creativa.

Fuente: La Razón 08-10-2007

La Yapa:
Tema "Rey Charles" del disco "Ultradeforme"

23 nov. 2007

Adolfo Castelo en el recuerdo

A tres años de la partida de Adoldo Castelo, me pareció bien recordarlo con este video armado a partir de un audio de "Demasiado tarde para lágrimas"





Este otro es una entrevista, muy linda donde habla de diversas cosas:





Aquí habla Joaquin Sabina y Magdalena el día en que nos dejó:





Se lo extraña Adoldo!!!!

22 nov. 2007

Alejandro Dolina con Jorge Guinzburg en Mañanas Informales


Dolina estuvo el pasado 15 de noviembre en el programa de de Jorge Guinsburg "Mañanas Informales", la entrevista la verdad que esta muy buena, como no prodría ser de otra manera, pero lamentablemte no la puedo subir porque Artear no permite subir ni total ni parcialmete ninguno de sus programas, asi que les dejo el link para que lo puedan ver:

http://www.canaltrece.com.ar/home

Está en la sección de Mañanas Informales.

Saludos!

Distancia de Alejandro Dolina en Inglés

Buscando quien sabe que cosa me tope hace muy poco con esta versión en inglés de "Distancia" canción que es parte de la Opereta Criolla "Lo que me costó el amor de Laura".

DISTANCIA

Perdida en las estrellas de otros cielos
tus soles son aquí mi oscuridad
neblinas que el invierno de tu vuelo levantó
desvelos de mi noche eterna.

Distancia de los mares y el olvido
caricias que no saben regresar
desierto de dolor que un viejo corazón
no puede abandonar jamás.

Alma...me parece oír
tu voz en la mañana fría del adiós.
No, no llores mi partida
quizá en otra vida te vuelva a querer.

Yo sé que hay una trampa en cada sueño
que la esperanza es un castigo más.
Si pudieras perdonar
la culpa de extrañarte y de llorar.

Tu cara es una sombra fugitiva
milagro que se aleja más y más.
Me dice el corazón que volverás, pero yo sé
que nadie ha regresado nunca.

Tal vez en las arenas de tu mundo
fantasmas compañeros del amor
mi nombre escribirán y te dirán quién fue
el que más lejos te llevó.

Alma... me parece oír
tu voz en la mañana fría del adiós.
No, no llores mi partida
quizá en otra vida te vuelva a querer.

Yo siento sin embargo que en la noche
tu mano amiga me viene a consolar.
En qué viento volverá
la oscura golondrina de tu amor.



DISTANCE

With you lost in the stars of other skies,
your suns are my darkness here.
Fog raised by the winter of your flight;
restlessness of my eternal night.

Distance of seas and oblivion,
caresses that do not know their way back,
deserts of pain that an old heart
can never abandon.

Soul, I think I hear your voice
in the cold morning of our good bye:
“No, don’t cry for my departure,
perhaps in the next life, I’ll love you again”.

I know that there is a trap in every dream,
that hope is just another punishment.
If you could only forgive
the sin of missing you and crying.

Your face is a fugitive shadow,
a miracle that fades further and further.
My heart tells me you’ll come back, but I know
that nobody has ever returned.

Perhaps in the sands of your world
ghosts, companions of the love,
will write my name and they will tell you
who carried you the furthest.

Soul, I think I hear your voice
in the cold morning of our good bye:
“No, don’t cry for my departure,
perhaps in the next life, I’ll love you again”.
I feel, however, that at night,

your friendly hand brings me console.
In what wind will it return,
the dark wanderer, your love.

16 nov. 2007

Nota en Revista Noticias

La venganza será eterna


Si los creadores de nuestra radio fuesen inventariados como maridos o amantes, y por una imaginaria audiencia femenina, ellas seguramente dirían que así como Héctor Larrea es el marido ideal, Alejandro Dolina sería un amante arquetípico. Porque en un horario que antes de él era marginal, hace 24 años que hace lo mismo y siempre lo hace mejor y de una manera distinta. En la radio argentina no hay ingenio, reflexión ni humor que lo supere. Como los chicos de los años 50, que no tenían computadora, Dolina juega todo el tiempo a "dale que yo era...". Y con sus partenaires imaginan en voz alta que son insólitos peluqueros, guías turísticos o zafios empresarios de medicina prepaga.

El programa tiene cuatro segmentos: empieza con la narración de un hecho (Leon Tolstoi y su esposa convertida en fardo, o las deliciosas angustias de los reyes en la India), sigue con mensajes de ausentes y presentes (se emite en vivo desde el paseo La Plaza), en tercer lugar llegan las improvisaciones a partir de algún artículo y, finalmente, la música y las canciones a cargo del mítico pero nada cachuso "Sordo" Gancé.

Pero como todo es improvisación, el formato es lo de menos. Porque Dolina, ahora con los excelentes Gillespi (miércoles y sábados) y "Pollo" Mactas (los otros tres días), comienza a eslabonar el chiste con pequeños y sucesivos repes (rebotes) que culminan en carcajada general. Empieza, por ejemplo, con un circo ruso que se fundió al llegar a la Argentina y reseña las estrategias para disminuir personal: el fakir al que las pruebas le dolían realmente, los trapecistas inexpertos (siempre alguno caía), el lanzador de cuchillos imperfecto (a veces acertaba en un compañero) o los hombres bala que no volvían (caían demasiado lejos). Y lo mismo hace con las historias del tren bala japonés que no daba tiempo al guarda porque, antes de que éste comenzara su tarea, el convoy ya había llegado a destino. El problema de tan alta velocidad, dice Dolina, y en particular para los que viajaban colgados, eran las curvas... caían en las viviendas cercanas a las vías.


Gabriel Rolón acompaña y sin embargo, por su valioso aporte, calza una órbita propia. Y los nuevos son excelentes. Mactas, aunque aún no se suelta del todo, trae datos preciosos como el de la ópera de Vivaldi en honor a Moctezuma. Y Gillespi, por su gracia y espontaneidad, parece destinado a ser el mejor "sparo" (cómplice, en lunfardo) de Dolina. Maica Iglesias, Martín Dolina y Juan Carlos Raggi realizan una excelente producción.

Como todo maestro de la radio, Dolina tiene un gran manejo del tiempo. Aunque uno de sus párrafos durase eventualmente media hora, siempre estaría enmarcado en la propuesta de Italo Calvino para habitar el lenguaje en el tercer milenio: levedad, velocidad y exactitud. Pero una velocidad que no es la de cierta frivolidad imperante, sino la de un lenguaje que tiene una marcha directa, sin desvíos, hacia el humor y lo poético. "La venganza será terrible" es un programa para siempre. A medida que se lo escucha va ingresando, directamente, al "disco duro" de la memoria popular. Justo premio para un ciclo que, en una época en la que por todo hay que pagar, sigue siendo gratuito para su legión de fieles seguidores.

Si hay una parte que es la más profunda y amplia de la mente humana, podría decirse que Alejandro Dolina, por expresar desde adentro al hombre bonaerense es -literalmente- un inconsciente.


Fuente: Revista Noticias

Por Luis Frontera, fronteraluis@gmail.com

7 nov. 2007

Dolina premiado por los Oyentes


La Venganza será Terrible se llevó el premio a mejor programa AM en los Premios Eter 2007, el certamen organizado por la Escuela Terciaria de Expresión Radiofónica a cargo de Eduardo Aliverti, y entregadosanoche en el teatro Astral. El premio a mejor conductor AM se lo llevó Victor Hugo, quien también se llevo otros 4, incluido el de mejor relator, obviamente.

La conducción de la ceremonia corrió por cuenta de Federica Pais y Eduardo Colombo, y fue transmitida en directo por Canal 7, Radio Nacional y la página www.radioeter.com.ar, con la participación de una sala colmada de rostros famosos.


La lista de ganadores votados por los oyentes es la siguiente:
- Conducción en AM: Víctor Hugo Morales (Continental)
- Conducción en FM: Mario Pergolini (Rock & Pop)
- Programa AM: "La venganza será terrible" (Radio 10)
- Programa FM: "Cuál es?" (Rock & Pop)


Votados por el Jurado (dos por emisora):


- Conducción masculina en AM: Víctor Hugo Morales (Continental)
- Conducción masculina en FM: Mario Pergolini (Rock & Pop)
- Conducción femenina en AM: Magdalena Ruiz Guiñazú (Continental)
- Conducción femenina en FM: Julieta Pink (Metro)
- Programa en AM: "La mañana de Víctor Hugo" (Continental)
- Programa en FM: "Cuál es?" (Rock & Pop)
- Programa deportivo: "Competencia" (Continental)
- Servicio informativo: Del Plata
- Labor humorística: Fernando Peña (Metro)
- Labor periodística: Nelson Castro (Del Plata)
- Especialista temático: Felipe Pigna (Rock & Pop)
- Programación AM: Del Plata
- Programación FM: Metro
- Programa musical: "La casa del rock naciente" (Rock & Pop)
- Revelación: Julieta Pink (Metro)
- Móvil: Silvia Fernández (La Red)
- Relator deportivo: Víctor Hugo Morales (Continental)

Votados por el Consejo Asesor


- Equipo de Producción. Programa diario: "De una con Niembro" (La Red)
- Equipo de Producción. Programa semanal: "Cheque en blanco" (Rock & Pop)
- Operador técnico: Javier Bravo (Metro)
- Artística institucional: La 2x4
- Ficción en radio: "Radio portátil" (Rock & Pop)
- Campaña publicitaria en radio: Telmex Argentina
- Locutora en AM/FM: Marcela Giorgi (Mitre)
- Locutor en AM/FM: Marcelo Elorza (Mitre)


Votado por alumnos y docentes de Eter

- Programación alternativa: La Voz de las Madres (AM 530)
- Mejor labor radiofónica de los alumnos de Eter: Marcela Ojeda (Continental-Del Plata)

Reconocimiento Eter


Premio a la trayectoria: Hugo Guerrero Marthineitz.

5 nov. 2007

Freud no hubiera desechado el análisis online

Gabriel Rolon




Gabriel Rolón, autor del best seller "Historias de diván

"Por Belén Iannuzzi


Gabriel Rolón es uno de los psicoanalistas más conocidos del país. Sostiene que no todos necesitamos analizarnos, que ningún libro de autoayuda curó a nadie y que "las terapias breves son más convenientes a los intereses de las prepagas"

¿Para qué sirve el análisis? o mejor, ¿cuáles son las razones por las cuales le recomendás a una persona que comience un tratamiento?
El paciente del psicoanálisis tiene que reunir algunas características.

Básicamente, tiene que ser alguien que sufre por algo. Algo que no sabe por qué le ocurre, pero sobre lo cual es capaz de pensar, de tejer alguna hipótesis. Tiene que tener la capacidad de ver que hay cosas que ocurren más allá de su voluntad, registrarlas y darse cuenda de que solo no puede solucionarlo.

Es allí, y en la posibilidad de suponer que hay alguien -el analista- que sí puede ayudarlo a descubrir esa verdad que se oculta en sus síntomas cuando se abre la puerta para un análisis. Sólo lo recomiendo en esos casos.

Si bien lleva a un mayor autoconocimiento, no es una filosofía. Es un método clínico que convoca al sujeto a hacerse cargo de muchas cosas y que a veces lo hace a partir de atravesar territorios de dolor. Por eso no es cierto eso de que todos deberíamos analizarnos.

El paciente del psicoanálisis es un paciente muy particular, al que incluso hay que ayudar a construir.


Lacanianos, freudianos, gestálgicos, ¿en qué se diferencian?
Básicamente podríamos decir que no pensamos al paciente de la misma manera, no ponemos el acento en las mismas cosas y por ende no dirigimos la cura de modo similar.

Los Freudianos, Lacaniano y Kleinianos somos, eso sí, familiares cercanos. Porque somos psicoanalistas. Con algunas diferencias, pero haciendo hincapié en el inconsciente y la castración. Escuchamos al paciente sabiendo que nos está diciendo algo diferente a lo que cree que nos dice y que hay una verdad por descubrir.

Las otras técnicas pueden basarse en otras cosas, los potenciales de salud, los sistemas familiares, etc. Yo soy respetuoso de todas ellas. Veo las diferencias que tenemos, y opto por el psicoanálisis. Pero no todos los pacientes, creo yo, son para el psicoanálisis. No creo que seamos la única opción. Si el profesional tiene la honestidad de poder ver si ese paciente requiere de su técnica y en los casos en los que no es así, deriva a quien corresponda, creo que podemos convivir perfectamente.

¿Por qué se lo critica tanto a Freud en la actualidad?
Creo que en realidad la crítica se le hace al psicoanálisis, porque es una psicología profunda, que apunta al descubrimiento de las causas ocultas y reprimidas, y por ende es una técnica que requiere tiempo y paciencia. No se puede apurar el tiempo del inconsciente.

Hoy nadie puede negar que la salud está en manos de empresarios. De allí que sea bueno para el mercado criticar una teoría que tal vez requiere mucho tiempo de trabajo con un paciente. Es mejor elogiar a aquéllas que garantizan cura en pocas sesiones porque es más barato. No quieren cubrir más de veinte o treinta sesiones. Pero esto es un puro interés mercantilista que en nada tiene que ver con la eficacia del psicoanálisis.

¿Cuestionás las terapias breves?
No, no es una crítica a las técnicas breves, si no a aquellos que las elogian, incluso sin conocerlas, sólo porque parecen más convenientes a los intereses de las prepagas.

Respeto todas las técnicas si se hacen con seriedad y profesionalismo. Obviamente no creo en los milagros. Por eso afirmo que no hay la menor posibilidad de modificar cuestiones estructurales en diez charlas. Sí calculo -desde un cierto desconocimiento- que puede uno trabajar de manera focalizada en algunos puntos que hacen a la comunicación del paciente con los demás o algún síntoma en particular, sin llegar al origen del síntoma y a su verdad oculta.

Reitero que depende dónde pongamos el acento como profesionales y la seriedad con que lo hagamos. Si suprimimos un síntoma pero no develamos la verdad que ocultaba, es muy probable que ese paciente vuelva al poco tiempo con otro síntoma nuevo. Y así seguiríamos en el tiempo.

¿Y los libros de autoayuda?
Me parece que si el escritor es inteligente puede producir algún efecto de pensamiento en quien lo lee. Pero jamás una cura. No creo en la posibilidad de la “auto terapia” y, desde lo que yo sé, jamás un libro bastó para curar a nadie. Por eso yo aclaré en el prólogo de Historias de Diván que no era un libro de autoayuda, porque yo creo en el vínculo irreemplazable que se establece entre el paciente y el analista.

Volvamos a Freud. Él se imaginó muchas cosas, su descubrimiento del “inconciente” fue revolucionario, hipnotizó, interpretó sueños, observó comportamientos, ¿qué creés que diría Freud acerca de la tendencia creciente de la terapia por internet?

Freud siempre fue un hombre abierto, que llegó incluso a cuestionar sus propias teorías, sus descubrimientos. Iba y volvía. Investigaba con la hipnosis, con el método catártico, con la asociación libre. Me parece que si algo hay que reconocerle -incluso sus detractores deberían hacerlo- es su gran honestidad intelectual. Jamás dejó de reconocer algo porque no convenía a su teoría, si no que trabajaba sobre ella para ver que cosas se modificaban a partir de sus descubrimientos clínicos.

Basándome en esto, creo que es probable que no hubiera desechado la técnica online. Al menos al principio. Probablemente lo hubiera hecho después, si es que no encontraba en ella posibilidades reales de ejercer el psicoanálisis.

Fuente: Infobae.com

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