31 jul. 2008

Dolina canta Añoralgias con los Les Luthiers (1990)

Alejandro Dolina canta junto con los Les Luthiers la zamba "Añoralgias." Las imágenes corresponden al programa que conducía Alejandro Dolina en ATC (Canal 7) por el año 1990 y se llamaba "La barra de Dolina." Muchas gracias a Ariel que me avisó del video, como él mismo comentó es una verdadera Joyita!! Y muchas gracias a Juan Pablo que fue quien lo subió a youtube y me hizo algunas correcciones con respecto al año y el canal.




Nota de Patricio Barton en diario Crítica.

EL FENÓMENO DE LOS SEMANARIOS Y MENSUARIOS DE LAS PROVINCIAS

Pasar revista lejos de Baires

La patria revistera del Interior hace pie en las grandes ciudades con todo tipo de ofertas. El empuje de las revistas sojeras y folklóricas. Patricio Barton.

La Argentina siempre fue prolífica en la producción de revistas. Mientras que para algunos editores en los kioscos hay “demasiadas” publicaciones, para otros faltan oportunidades. Más allá de la eterna discusión de peces grandes y chicos, lo cierto es que en las paradas de diarios conviven como pueden cientos de revistas producidas en el país. Un rasgo de diversidad cultural que se debilita al ver de dónde provienen tantas ediciones: la inmensa mayoría son de Buenos Aires.

Entre los grandes sellos editoriales porteños y los innumerables microemprendimientos que existen dispersos en todo los rincones del país, la patria revistera del Interior ocupa un espacio intermedio que hace pie en ciudades como Córdoba, Rosario, Santa Fe, Salta, Tucumán, Mendoza y Bahía Blanca. La revista Las Rosas se edita desde Córdoba para varias ciudades del interior y su vidriera muestra a personajes vip (modelos, empresarios y otras especies hegemónicas) de los centros urbanos a los que llega la revista. La fórmula de la “movida social” de las provincias corre con la ventaja de no competir con las publicaciones de Buenos Aires que también dedican sus páginas al alardeo de notoriedades, pero de alcance nacional.

Haga clic aquí para leer la nota completa en la Edición Impresa de Crítica de la Argentina.

21 jul. 2008

Dolina y Coco Silly en el acto de la presidente

En La Plaza estuvieron Dolina, Silly y otros artistas


Los artistas que apoyan acto a acto a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner fueron a reafirmar su lealtad.

Los dos animadores del acto fueron Coco Silly y Daniel Aráoz, que intentaron por todos los medios contagiar a la multitud presente. "Coco" no pudo convocar a más figuras del espectáculo, aunque se lo vio colgado al celular durante casi toda la previa del acto.

El actor y músico Horacio "El negro" Fontova fue el primer artista en escena, pero con su guitarreos frenéticos.

Acto seguido, Ignacio Copani cantó "Cacerola de teflón", que fue presentado como un verdadero hit oficialista en el marco de la lucha contra el campo.

El que no subió a escena, pero caminó como nadie los pasillos detrás del palco oficial fue Alejandro Dolina, que saludó a los presentes y después se calzó sus lentes oscuros y fue a charlar con el secretario de Medios, "Pepe" Albistur.Y de pronto se esfumó
Por otra parte, aplaudiendo y muy festivo estuvo en plaza de mayo La Tota Santillán junto al secretario de Comercio, el duro Moreno.

Fuente: reporterdelespectaculo.com

Entrevista a Coco Silly en La Razón

COCO SILLY ESTRENA SU UNIPERSONAL "Vivimos una guerra constante con la modernidad amariconada


por geraldine mitelman

Decir que es el típico macho de rioba , le queda chico a Coco Sily. Por algo, el hombre que no tiene prejuicios en contar historias en cabarets y bulines, o definirse como un remador graduado en materia de polleras, eligió desembarcar en el Chacarerean Teatre con su unipersonal "La cátedra del macho argentino", que nació a partir de su participación en el programa Tarde Negra (Rock and Pop), conducido por Elizabeth Vernaci.

El show es una clase abierta sobre los códigos necesarios para ser un verdadero macho. Entre otras cosas detestamos la modernidad, el sushi nos resulta un veneno y adoramos el pastel de papas , define Sily a esta cátedra.

El unipersonal resume tu participación en la radio Es una especie de síntesis de lo que fueron estos cuatro años, como una clase abierta que resume lo más importante del contenido de la cátedra del macho.

Y esta cátedra a qué carrera correspondería Es imposible catalogarla, pero sería una carrera humanista, sin dudas. La idea del teatro surgió por necesidad. Porque vivimos una guerra constante con la modernidad amariconada. La definición es exacta.

No te parece xenófobo No, primero la cátedra no tiene que ver con ninguna elección sexual. No somos el típico mata puto. Digo somos porque también sumo a los adeptos (su público, dice), pequeños soldados en la lucha contra el metro- sexual.

Como para entenderlo mejor, contra quién luchás Contra cualquier imbécil que esté en el espejo más de 30 segundos, y tenga un botiquín en el cual haya invertido más de 42 pesos. Eso es un metrosexual.

Coco dice que, en el espectáculo como en la vida, lo que busca es reir y hacer reir. Este es un juego, en el cual hay un poco de verdad, y que tiene la esencia del lugar de donde yo vengo. Muchos se identifican conmigo, un tipo de Parque Patricios, quemero a muerte. Bueno ahora me mudé a Caballito porque me separé y logré, en el exilio, la frontera más cerca posible de mis hijos.

Aunque sus opiniones puedan resultar antipáticas para algunos, Sily es un reconocido actor y humorista. En radio también participa de La venganza será terrible , con Alejandro Dolina. Y en televisión, actuó y produjo Cuentos de Fontanarrosa , en Canal 7, y Aryentains , en teatro, junto a Daniel Araoz, Roly Serrano y Jean Pierre Noher.

De dónde nace esto de tomarte todo con humor Desde la orfandad, un lugar en el cual uno se siente bastante solo y busca medios de comunicación con los demás. El mío ha sido la risa. Y particularmente, también desde la fealdad. Si Dios me hubiese dotado de atributos más potables seguramente sería un imbécil.

Decís que los piolas, son tirando a feítos Sí, pero no por soberbia sino por necesidad. Eso te genera un ejercicio, y cada cual se las rebusca como puede. Pero remitiéndome a lo que diría Dolina: todo lo hacemos para ganarnos minas. Te mostraste en varios actos K, por qué Porque estoy alineado con este proyecto de Gobierno y de país. Vengo de la militancia peronista desde mi adolescencia, y el militante camina parejito al lado del actor. Me sentiría un traidor si no asumo lo que pienso y creo, n

VIE Y SAB, A LAS 21. DESDE $ 35.

CHACAREREAN, NICARAGUA 5565.

Fuente: La Razón 19-07-08

12 jul. 2008

Entrevista a Dolina en ADN Cultura.

"Borges es el mejor de todos"

Hombre de radio, escritor, el autor de Crónicas del Ángel Gris es sobre todo un gran lector. Declara su admiración por Barthes, confiesa que no ha leído a Arlt lo suficiente y anticipa algunas claves de la novela en la que hoy trabaja


Por Miguel Russo
Para LA NACION


Acercarse a la casa de Alejandro Dolina es meterse en las últimas estribaciones de la avanzada oriental en la Ciudad de Buenos Aires. Al dejarse atrás el Chinatown de Barrancas de Belgrano, los negocios con ideogramas en las vidrieras van cediendo lugar a los carteles en castellano. Se defiende alguna que otra casa de sushi, el instituto Kumazawa sobre la avenida Cabildo, una clásica tintorería devenida lavadero automático y ahí nomás, al lado de su casa, el supermercadito con delivery que se resiste a tener nombre y que el Negro hace famoso cada noche desde su programa radial La venganza será terrible .

La consigna es sacar a Dolina (el autor de Crónicas del Ángel Gris , Lo que me costó el amor de Laura , El libro del fantasma , Bar del Infierno ) de esa original y vehemente enciclopedia del grotesco con la que hace pensar. Y la cuestión no resulta tan difícil. "¿Vamos a hablar de literatura?", pregunta, capuccino mediante. "Ahhhh", hace, o dice, como preparándose para un banquete. Y agrega, para no hacerlo tan fácil: "Pero no estrictamente de autores argentinos. Si uno habla de literatura en general, puede no reducirse al tópico ´...ste me gusta y éste no me gusta ". Pero -frase célebre argentina- hecha la ley, hecha la trampa.

-¿Hubo un momento en que dejó de leer literatura argentina?

-No, no dejé. Sigo leyendo. Pero soy muy desordenado para leer. Me considero un buen lector, pero desordenado.

-Una buena definición de la literatura argentina.

-Es cierto. A algunos escritores argentinos actuales los conozco más o menos bien. A otros, quizás por pereza o por demasiada quietud, no los conozco. Y siempre tengo la sensación de que me estoy perdiendo a unos tipos fenómenos. Luis Chitarroni, Juan Sasturain son algunos de los que leo y valoro. Pero desde luego, la literatura actual es un pedacito recién nacido de todo lo que hay para leer. Lamento decir que la mayor parte de mis lecturas son de otros tiempos.

-¿Qué libros prefiere?

-Voy cambiando muchísimo. Si examinara los libros que estoy leyendo ahora, comprobaría, no sin cierta melancolía, que se trata de libros de epistemología, de historia, de filosofía. Mucho Roland Barthes, mucho Karl Popper y sus popperitos . Estoy leyendo mucho sobre la Revolución rusa y su continuación. Koba el temible , de Martin Amis. No estoy leyendo ficción. Estoy enfrascado en la obra de un pensador barcelonés, Jorge Wagensberg, que tiene una magnífica preocupación por dar una visión científica del fenómeno artístico como tal.

-Le preocupa saber qué es el arte...

-Exacto. Pero sin caer en frases tales como "ese no sé qué".

-Pero, ¿usted mismo no se mueve en "ese no sé qué" cuando pide "no me pregunten por qué porque no lo sé"?

-Es que, como ocurre en la lectura, un autor me lleva al otro. Esa forma de leer es más placentera.

-¿Siempre leyó así?

-Sí. Por ejemplo, de muy jovencito me entusiasmé con Hemingway. Y leí todos sus libros. Andaba desesperado para encontrar cada libro suyo. Y hay otros autores que he perseguido toda la vida.

-¿Borges, por ejemplo?

-Borges, claro. Todavía hoy estoy atento a alguna cosa que haya escrito y yo no haya leído. Borges es el mejor de todos y el que me da más placer como lector. Pero lo que quiero decir es que no tuve un patrón definido a lo largo de la vida.

-Pero tuvo un inicio, como todo lector...

-Sí. Comencé con las novelas policiales, pero hoy creo que las novelas policiales son bastante superfluas. Eso sí, hay algunos autores muy buenos: Hammett, Chandler. Aunque tampoco creo que sean grandes literatos. Nunca pude disfrutar ni medio libro de Agatha Christie. Pero en aquella época lejana leía muchísimos policiales. Tantos que a veces tomo el listado completo del Séptimo Círculo y compruebo con horror que los leí casi todos. Claro, era una forma de leer a Borges, el gran seleccionador de los títulos del Séptimo Círculo. Pero esos hábitos que tenía de pibe desaparecieron enteramente. Y durante mucho tiempo leí solamente ficciones. En contrapartida, ahora leo ensayos.

-¿Qué produjo ese cambio?

-Probablemente mi profesión, por una costumbre que no tenía antes que es la de leer pensando que algo de lo que leía lo podía compartir con mis oyentes de radio. Desde luego, uno siempre encuentra mayor utilidad en lo que es histórico, filosófico, científico que en la mera ficción.

Alejandro Dolina pide gancho . Hace el gesto con los dedos. "Digresión", dice. Pero no se trata de ninguna huida de la literatura. Todo lo contrario, es como una nueva respuesta sobre los motivos por los cuales lee epistemología: "Pensemos en Nabokov. Era un escritor extraordinario. Y también un pensador bastante independiente: odiaba a Dostoievski, al régimen soviético, fue exiliado, escribió algunas novelas estupendas y libros de opiniones con mucha gracia y enojo. Pero fue profesor de literatura en los Estados Unidos. Ahí están sus libros con sus clases. Yo caminé hacia esos libros con muchísima ilusión, pero me encontré con que Nabokov jamás se había llevado por delante ninguno de los tentáculos del estructuralismo. ...l comentaba la literatura contando los argumentos y diciendo qué cosa le parecía eficaz y qué cosas no. Y yo, que me había acostumbrado, de algún modo, a ciertas gracias de lo estructural, notaba que aquello me resultaba insatisfactorio. Lo mismo ocurre con los directores y los actores y actrices de cine norteamericanos que cuentan las películas en las que participaron. Tipos talentosos que dicen: ´Mi personaje es un señor que quiere separarse de la mujer y ella no le da el divorcio . Ninguno revela ni siquiera la sombra de la sombra de un procedimiento. Y cuando digo procedimiento no quiero decir a qué altura pone la cámara. Me refiero a la visión de ciertas formas generales que la obra tiene, hasta incluso la revelación de alguna alegoría, de algún sentido metafórico, hasta la instrucción para que se pueda captar mejor la película. Estoy muy preocupado por eso".

-¿Por qué?

-Porque pienso que el arte tiene mucho más para decir respecto de la forma en que cuenta que respecto de lo que cuenta. El hallazgo de un lenguaje artístico eficaz es un logro. Ahora parece que no. Pero sigo más interesado en aquellos que descubrieron que detrás del argumento, de la historia que se cuenta, hay no una magia, no un no sé qué, no un don secreto, sino unos procedimientos que se pueden describir y transmitir y que el ojo crítico reconoce. Por eso me entusiasma tanto la lectura de Barthes. Porque es alguien que no le da bola a la posible suerte de un escritor.

-Ni al hallazgo afortunado de un tema...

-Claro. Eso puede garantizar un éxito editorial, pero nada más. Si uno escribe ahora la vida secreta de los piquetes del campo o la biografía no autorizada de De Angeli, probablemente la discusión mediática de esos episodios haga que se vendan miles de ejemplares. Pero el best seller nunca tuvo que ver con la destreza literaria.

-¿Dónde pondría, entonces, a Umberto Eco con El nombre de la rosa?

-Personaje difícil, por supuesto. De lo que estoy seguro es de que Eco no tuvo una idea afortunada que le pasó un verdulero. Eco escribe de ese modo perplejo ante la maravilla del fenómeno literario. Un modo de escribir que es el único en estos tiempos. Cuenta una historia, pero al mismo tiempo echa una visión sobre la forma en que se escribe, cómo se produce el fenómeno de la literatura, cómo lo plantea el escritor, cómo lo recibe el lector.

-¿Eso implica saber quién es el lector?

-No lo sé, pero puede ser así: conocer al lector es conocerse a uno mismo. El fenómeno de la transmisión artística es binario, se produce entre dos mentes de parecida complejidad. Y cuanto más se parecen el lector y el escritor, el músico y el oyente, más fácil es que se produzca el goce artístico.

-¿En qué lector piensa cuando escribe?

-En mí. Escribo para mí. No puedo escribir para otro. Puede ser que trate de agradar a personas que quiero mucho, pero no podría escribir algo que sospeche que le gusta a otro pero que no me gusta a mí.

-¿Recuerda las lecturas que tenía en el momento de escribir cada libro?

-Es evidente que mientras escribía El bar del Infierno estaba leyendo muchas cosas acerca de los chinos y el libro se me llenó de chinos. Revisando otros libros, encontraría muchos elementos que fueron saqueados de lecturas, de este o de aquel autor. Es inevitable que lo que uno lee influya en lo que uno escribe.

-¿Y con Crónicas del Ángel Gris?

-Ese era un libro más unamunesco que los posteriores, más esperanzado y probablemente más gracioso. Lo único que hace que se nos perdonen algunas tropelías es el humor. El humor sirve para disimular cobardías. Y la literatura argentina, a veces, me parece demasiado humorística. Se usa el humor para hablar de asuntos que uno no domina demasiado bien. Y eso me parece un defecto de la literatura.

-Usted menciona mucho a Borges, pero se lo podría relacionar mucho más con Roberto Arlt...

-Sin embargo, casi no lo leí. Esa relación tiene mucho más que ver con un personaje que algunos creen que soy, muy relacionado con fenómenos barriales, con cierta propensión a la crónica o al costumbrismo. Pero eso no es verdadero. Me gustaría leer más a Arlt. Pero también a Leopoldo Lugones, pobre, que tiene tan mala prensa. ¡Cuantas perlas lugonianas nos habremos perdido por hacer caso a los que lo denostaron por razones ideológicas o por su desmesura artística!

-¿Sabe usted por qué escribe?

-Barthes, de nuevo: uno escribe para que lo quieran. Lo que uno está diciendo es: "No soy sólo éste que ve aquí, sino, además, esto que está escrito, por favor, quiéranme". Importa más el deseo de ser amado que el deseo de ser reconocido.

-¿Por qué dejaría de escribir?

-Por pereza. Uno de las ideas que me asaltan más a menudo es abandonar la escritura para siempre con tal de no seguir esa tarde. Para salvar el resto de la tarde estoy dispuesto a abdicar de la literatura.

-¿Escribe a mano, a máquina, en computadora?

-No escribo. Dicto. Me acostumbré a dictar. Me permite pensar más puramente, sin preocuparme por la parte mecánica de la escritura. Me gusta caminar mientras me digo y me desdigo. Y, a veces, la pereza es tal, que, si escribo yo, me conformo más fácilmente.

-¿Y ahora está dictando?

-Una novela. Vamos a ver cómo sale. Muchas veces uno cree estar dibujando el mundo y en realidad está haciendo una pobre caricatura de uno mismo.

-¿Su primera novela?

-La primera, espero poder terminarla honrosamente. Quiero contar una historia, pero dejar entrever una mirada escéptica o dudosa o ajena, que ponga en tela de juicio los métodos que se están utilizando para el mismo relato. Que se entre y se salga de la historia. Armé el relato alrededor del barrio de Flores nuevamente. Pero también hay un montón de lugares donde ocurren episodios anexos. Más allá de la historia, yo dibujé la novela antes de empezar a escribirla.

-¿Dibujó la novela?

-Sí señor. Con la ayuda de mi hijo Martín, que tiene una imaginación muy cinematográfica. Me pareció que la novela necesitaba un diseño antes de poner en marcha el proceso de escritura. Agarré unos papeles y dibujé la tropilla de personajes que la integran, las conexiones, el estado inicial y el final de la novela. Y, además, me pareció que debía tener unos recursos formales y casi de diseño que contribuyeran a que el lector no tuviera tanta fe en la historia. El famoso distanciamiento del que hablaba Bertolt Brecht. Ese distanciamiento era la niebla, una niebla eterna que atraviesa la novela y dentro de la cual los personajes se relacionan casi sin reconocerse. Inventé también unos conspiradores que están al acecho contra un libro que aparece en la novela, pero que también conspiran contra la novela: tachan, anotan al margen, falsifican capítulos.

-¿Una manera de decir que lo que va a contar es mentira, pero...?

-Claro. Eso, a estas alturas del fenómeno novelístico, es de lo más saludable.



Fuente: ADN Cultura de La Nación
Sábado 12 de julio de 2008 | Publicado en la Edición impresa

Gracias Adriano por el dato!

10 jul. 2008

Ivette Gala, el alma que canta.

La primera vez que escuche a esta niña fue en el programa de Jorge Lanata en Radio del Plata y me quedé impresionado por la calidad de su vos, es un verdadero prodigio de tan solo 16 años, recuerdo que dijo “intento acariciar el alma de las personas con mi vos” y vaya si lo hace!! es una alegría para el alma y espero que obtenga el éxito que se merece.

Creo que es la primera vez que publico una nota que no está relacionadas con Dolina pero creo que esta vez vale la excepción en, como dice Dolina, este universo de malos cantores.


Se presentó el 8 de julio en el Teatro Empire (Hipólito Yrigoyen 1934), y donde se presentará el sábado 19 de julio a las 21:00 hs. Interpretará piezas de DEBUSSY, DELIBES, FAURÉ Y GERSHWIN, entre otros.

Aquí un pequeño articulo que apareció en Crítica:

Niña prodigio e hija única, Ivette Gala anunció a los seis años que quería estudiar canto. La anécdota empieza cuando su madre, Claudia, encuentra que el canto lírico que sonaba en la parte de atrás de su casa no provenía ya del aparato musical que hacía girar el CD de alguna soprano, sino de las cuerdas vocales de su pequeña hija. En el quincho, al lado de la pileta, Ivette se había largado naturalmente a imitar esa voz que escuchaba todos los días en su casa. Ahora tiene 16 años y un futuro entero planificado: ser la mejor cantante de ópera y jazz y blues.

Verdadera marciana en el mapa de las ambiciones adolescentes, mientras por la tele se ven y por la radio suenan Patito feo, High School Musical, Hannah Montana, Latin American Idol y demás programas y realities musicales, todos los días Ivette ensaya tenazmente, como la cigarra decidida a pasar el invierno, sus óperas y arias en el cálido y viejo teatro Empire (Hipólito Yrigoyen 1934), donde se presenta hoy a las 22, y en el que nombres como Gershwin, Andrew Lloyd Webber, Puccini, Debussy, Wagner, Ella Fitzgerlad, Maria Callas, Sara Vaughan, Monserrat Caballé y Barbara Streisand son cosa de todos los días.

Sobre la cantidad (y variedad) de influencias, aclara: “No es que tenga un cantante favorito ni nada por el estilo. Yo, en lo que me concentro, es en ser mejor de los que estuvieron y de los que están, sacar cada cosa de ellos.

Haga clic aquí para leer la nota completa en la Edición Impresa.

Video:


La calidad del sonido no es la mejor, pero espero que puedan apreciarla.

9 jul. 2008

Se presentó en Berazategui con gran éxito


El encanto de Alejandro Dolina

Con una verdadera multitud como marco de público, a pesar del mal tiempo reinante, Alejandro Dolina transmitió su programa radial La venganza será terrible desde el Centro de Actividades Deportivas, Culturales y Recreativas Roberto De Vicenzo.
El ciclo, que se emite por Radio 10, convertido en un clásico de reflexión y humor, tuvo nuevamente su centro en Berazategui merced a esta propuesta de la Secretaría de Cultura local que tuvo un notable eco de público.
El conductor del programa, Alejandro Dolina, ofreció con su habitual amabilidad, una conferencia de prensa previa a su envío radial, junto al intendente de Berazategui, doctor Juan José Mussi y el titular de la cartera cultural, Ariel López.
"Hay jóvenes que se interesan en el programa que hacemos y en cierta manera siento temor de que una desgracia venga a demostrales que uno no era el que creían sus tías. Eso que algunos explican que cuanto más gente hay, más responsabilidad tiene uno, es un lugar común pero es verdadero", sostuvo Dolina con su habitual sinceridad.
El intendente Mussi dijo que "vengo al espectáculo no por cumplir sino porque me gusta realmente lo que hace" a lo que Dolina agregó: "es el único intendente que viene porque le gusta, en otros municipios hay una especie de guardia pretoriana que impide que los intendentes huyan". El conductor agregó: "acá al intendente lo aplauden, eso es lo que tiene la democracia donde lo aplauden lo votan".
Sobre el momento que vive el país, Dolina dijo que "es muy difícil, los problemas son infinitamente menos graves que sus efectos. La sensación que uno tiene cuando uno ve la ferocidad, el odio, la violencia del enfrentamiento es de estupor, porque ciertamente no es un problema tan grave, no sucede en un país colapsado sino en uno en crecimiento. De manera que me llama muchísimo la atención el carácter feroz del enfrentamiento. Hemos tenido, los argentinos, problemas muchísimo más graves que se resolvieron con mayor facilidad".
El intendente Mussi agregó que "un accidente en Estados Unidos o en Europa es una fatalidad, y aquí en vez de atender primero al accidentado buscamos los culpables. Coincido con Alejandro que la situación de tensión -en obvia alusión al conflicto con el campo- nadie creyó que cuando empezó esto en el mes de marzo nos iba a tener en vilo a todos los argentinos en estos momentos".
Para Ariel López, "que Dolina haya aceptado estar nuevamente en Berazategui es un placer y sabemos que con la calidez del público de este distrito va a haber una nueva visita, que no va a ser la vencida".

Fuente: Diario el Sol de Quilmes
Foto: quilmespresente.com

7 jul. 2008

Caricaturas de Alejandro Dolina, Patricio Barton y Guillespi

Hoy les traigo unas excelentes caricaturas de los integrantes de La Venganza gracias al talento de la mano de Serafín que me autorizó a colgarlas en el blog. La verdad están muy bien hechas, mis felicitaciones para el autor, y quedamos a la espera de la del Coco Silly!!


ALEJANDRO DOLINA



GUILLESPI


PATICIO BARTON

Hay muchas mas caricaturas de diferentes personajes en el blog de Serafín, recomendado.

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