30 ago. 2011

Alejandro Dolina con Héctor Larrea en “Una vuelta nacional”

Alejandro Dolina en “Una vuelta nacional” Héctor Larrea entrevistó al conductor de “La venganza será terrible” que habló sobre su programa de canal Encuentro, “Recordando el show de Alejandro Molina”.






Audio: Radio Nacional AM870

29 ago. 2011

Entrevista a Alejandro Dolina en el programa Buenos Muchachos


Alejandro Dolina - Buenos Muchachos - Radio Atomika 28-08-11- AUDIO

Entrevista a Alejandro Dolina en el programa "Buenos Muchachos" que se emite Radio Atómika FM 106.1 los domingos de 18 a 20 horas. Gracias Gabriel Soca por la información y el link.




Alejandro Dolina - Buenos Muchachos - Radio Atomika 28-08-11- VIDEO







RADIO ATOMIKA "Forma parte de la segunda generación de radio alternativas, contraculturales, alegales, libres, autogestivas, truchas nacidas al calor del argentinazo 2001. Creemos en la fuerza de nuestra pequeña gran trinchera en el mapa de la propaladora multimediática del poder, somos un arma tan potente como mil fusiles, somos mucho mejores de lo que nos dicen que somos. En Radio Atomika convive el rock con las ideas, entendiendo al rock como cultura, como un grito en colores de rebeldía dentro del silencio gris, que sinceramente a veces nos opaca. Transitamos día a día la diferencia dentro del dial, diferencia que es resistencia. Radio Atomika transmite sensaciones, humores, sopla aire libertario. Somos una práctica exagerada de la libertad, no aceptamos que nadie regule, ni estado ni privados, verdadera libre expresión. Ahora escuchanos, activá y participá. Porque Radio Atomika es un producto sin terminar, se termina en el bocho de cada uno."

17 ago. 2011

Pequeño homenaje a Don José en su aniversario



El 17, el general se levantó sereno y con las fuerzas suficientes para pasar a la habitación de su hija, donde pidió que le leyeran los diarios, que el estado de su vista no le permitía desde mucho tiempo leer por sí mismo. Hizo poner rapé en su caja para convidar al médico que debía venir más tarde, y tomó algún alimento. Nada anunciaba en su semblante ni en sus palabras el próximo fin de su existencia.

Después de las dos de la tarde, el general San Martín se sintió atacado por sus agudos dolores nerviosos al estómago. El doctor Jardón, su medico, y sus hijos estaban a su lado. El primero no se alarmó y dijo que aquel ataque pasaría como los precedentes. En efecto, los dolores calmaron, pero, repentinamente el general, que había pasado al lecho de su hija, hizo un movimiento convulsivo, indicando al señor Balcarce con palabras entrecortadas que la alejara, y expiró casi sin agonía. Es más fácil comprender que explicar la aflicción de sus hijos en presencia de esa muerta tan súbita e inesperada. (Feliz Frías, París 1850).

Las anteriores un extracto de las palabras con las que Félix Frías comunicaba para el diario El Mercurio la muerte del General Don José de San Martín. Y tal vez inspirado en estas palabras sobre los últimos momentos de la vida del Prócer, Abel Posse escribió, mas poéticamente el fin de "Cuando el águila desaparece":


El fin

Sabe que han llamado al doctor Jackson y hace un esfuerzo para llenar la caja de rapé que le agrada al médico. Entonces siente el zarpazo que sabe final. El tigre que lo acecha desde las fiebres de Huaura esta vez lo venció. Se derrumba en el lecho.

Trató de calmar a Mercedes murmurando “es la tempestad que lleva al puerto”. Se adormece. A veces surgen ráfagas de su filosofía íntima o atisbos del consuelo religioso. Pero nada agregan a su largo silencio ante la muerte. Nada puede rozar su misterio. Tiene la majestad de ese Aconcagua que está viendo ahora nítidamente recortado sobre el azul helado.

A las tres de la tarde siente la paz de entrar en ese calmo lugar donde intuye que no encontrará ni a su madre, ni a Remedios, ni a Sucre, ni al gran Bolívar.

“¿Hemos arado en el mar? No, general Bolívar. Tal vez sea poco lo que hemos hecho, algunas cabalgatas heroicas... tal vez pudimos hacer más. Pero ellos harán el resto y mucho más, estoy seguro. Le digo que América será. Argentina será.” En su susurro del entresueño final había seguramente más fe que convicción: la cruel América, su politiquería, había destrozado sus héroes. ( Abel Posse. "Cuando el águila desaparece")

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