5 nov. 2007

Freud no hubiera desechado el análisis online

Gabriel Rolon




Gabriel Rolón, autor del best seller "Historias de diván

"Por Belén Iannuzzi


Gabriel Rolón es uno de los psicoanalistas más conocidos del país. Sostiene que no todos necesitamos analizarnos, que ningún libro de autoayuda curó a nadie y que "las terapias breves son más convenientes a los intereses de las prepagas"

¿Para qué sirve el análisis? o mejor, ¿cuáles son las razones por las cuales le recomendás a una persona que comience un tratamiento?
El paciente del psicoanálisis tiene que reunir algunas características.

Básicamente, tiene que ser alguien que sufre por algo. Algo que no sabe por qué le ocurre, pero sobre lo cual es capaz de pensar, de tejer alguna hipótesis. Tiene que tener la capacidad de ver que hay cosas que ocurren más allá de su voluntad, registrarlas y darse cuenda de que solo no puede solucionarlo.

Es allí, y en la posibilidad de suponer que hay alguien -el analista- que sí puede ayudarlo a descubrir esa verdad que se oculta en sus síntomas cuando se abre la puerta para un análisis. Sólo lo recomiendo en esos casos.

Si bien lleva a un mayor autoconocimiento, no es una filosofía. Es un método clínico que convoca al sujeto a hacerse cargo de muchas cosas y que a veces lo hace a partir de atravesar territorios de dolor. Por eso no es cierto eso de que todos deberíamos analizarnos.

El paciente del psicoanálisis es un paciente muy particular, al que incluso hay que ayudar a construir.


Lacanianos, freudianos, gestálgicos, ¿en qué se diferencian?
Básicamente podríamos decir que no pensamos al paciente de la misma manera, no ponemos el acento en las mismas cosas y por ende no dirigimos la cura de modo similar.

Los Freudianos, Lacaniano y Kleinianos somos, eso sí, familiares cercanos. Porque somos psicoanalistas. Con algunas diferencias, pero haciendo hincapié en el inconsciente y la castración. Escuchamos al paciente sabiendo que nos está diciendo algo diferente a lo que cree que nos dice y que hay una verdad por descubrir.

Las otras técnicas pueden basarse en otras cosas, los potenciales de salud, los sistemas familiares, etc. Yo soy respetuoso de todas ellas. Veo las diferencias que tenemos, y opto por el psicoanálisis. Pero no todos los pacientes, creo yo, son para el psicoanálisis. No creo que seamos la única opción. Si el profesional tiene la honestidad de poder ver si ese paciente requiere de su técnica y en los casos en los que no es así, deriva a quien corresponda, creo que podemos convivir perfectamente.

¿Por qué se lo critica tanto a Freud en la actualidad?
Creo que en realidad la crítica se le hace al psicoanálisis, porque es una psicología profunda, que apunta al descubrimiento de las causas ocultas y reprimidas, y por ende es una técnica que requiere tiempo y paciencia. No se puede apurar el tiempo del inconsciente.

Hoy nadie puede negar que la salud está en manos de empresarios. De allí que sea bueno para el mercado criticar una teoría que tal vez requiere mucho tiempo de trabajo con un paciente. Es mejor elogiar a aquéllas que garantizan cura en pocas sesiones porque es más barato. No quieren cubrir más de veinte o treinta sesiones. Pero esto es un puro interés mercantilista que en nada tiene que ver con la eficacia del psicoanálisis.

¿Cuestionás las terapias breves?
No, no es una crítica a las técnicas breves, si no a aquellos que las elogian, incluso sin conocerlas, sólo porque parecen más convenientes a los intereses de las prepagas.

Respeto todas las técnicas si se hacen con seriedad y profesionalismo. Obviamente no creo en los milagros. Por eso afirmo que no hay la menor posibilidad de modificar cuestiones estructurales en diez charlas. Sí calculo -desde un cierto desconocimiento- que puede uno trabajar de manera focalizada en algunos puntos que hacen a la comunicación del paciente con los demás o algún síntoma en particular, sin llegar al origen del síntoma y a su verdad oculta.

Reitero que depende dónde pongamos el acento como profesionales y la seriedad con que lo hagamos. Si suprimimos un síntoma pero no develamos la verdad que ocultaba, es muy probable que ese paciente vuelva al poco tiempo con otro síntoma nuevo. Y así seguiríamos en el tiempo.

¿Y los libros de autoayuda?
Me parece que si el escritor es inteligente puede producir algún efecto de pensamiento en quien lo lee. Pero jamás una cura. No creo en la posibilidad de la “auto terapia” y, desde lo que yo sé, jamás un libro bastó para curar a nadie. Por eso yo aclaré en el prólogo de Historias de Diván que no era un libro de autoayuda, porque yo creo en el vínculo irreemplazable que se establece entre el paciente y el analista.

Volvamos a Freud. Él se imaginó muchas cosas, su descubrimiento del “inconciente” fue revolucionario, hipnotizó, interpretó sueños, observó comportamientos, ¿qué creés que diría Freud acerca de la tendencia creciente de la terapia por internet?

Freud siempre fue un hombre abierto, que llegó incluso a cuestionar sus propias teorías, sus descubrimientos. Iba y volvía. Investigaba con la hipnosis, con el método catártico, con la asociación libre. Me parece que si algo hay que reconocerle -incluso sus detractores deberían hacerlo- es su gran honestidad intelectual. Jamás dejó de reconocer algo porque no convenía a su teoría, si no que trabajaba sobre ella para ver que cosas se modificaban a partir de sus descubrimientos clínicos.

Basándome en esto, creo que es probable que no hubiera desechado la técnica online. Al menos al principio. Probablemente lo hubiera hecho después, si es que no encontraba en ella posibilidades reales de ejercer el psicoanálisis.

Fuente: Infobae.com

2 comentarios.:

Nadius dijo...

Conste que el libro de Rolón figura en los catálogos de las las librerías en la sección "autoayuda", algo que de hecho, la propia gente de Editorial Planeta (una vez más y ya van...) propone.

PD. No sé si alguno escucha o captó por casualidad un rato el programa de Felipe Pigña por la Rock&Pop, Lo pasado, pensado. Creo que lo único por lo que no escucharía el programa no es el horario (domingos a las 10 am), sino por la publicidad de Planeta, a mi parecer bastante narcisista: "Los escritores más importantes publican en Planeta. Los libros que se leen son de Planeta"...

Ignacio dijo...

La verdad no me extraña, el último libro de Dolina figura como "Novela" en la página de Planeta, y hasta hace unos meses no lo habían cambiado.
Por lo general todas la publicidades son "narcisistas" de todos modos creo que lo peor del Grupo Planeta es como ha avanzado en el mercado editorial, ya casi no existen las pequeñas editoriales, también es obvio el poco respeto que tienen por el Negro, quien tienen mas de 700 mil libros vendidos.
Siguiendo con el libro de Rolón toda clasificación no deja de ser caprichosa. Con ese criterio también podriamos calificar a las obras de Freud como de autoayuda.
Saludos

Ignacio

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