23 jun. 2008

GABRIEL ROLON: Entrevista en Revista H

Una nueva entrevista a Gabirel Rolón, en este caso en la Revista H, una nota interesante, por las respuestas de Rolón no por las preguntas del periodista. Rolón habla sobre Dolina, por el cual tiene palabras muy elogiosas y también sobre sus miedos y sus fantasias.


GABRIEL ROLON
El psicólogo de los programas de los negros Dolina y Vernaci (falta Oro y completa la terna) hace meses que vende y vende su libro "Historias de diván". Si querés saber si se transó alguna paciente, fuiste: dice que no.

-Bien, ya escribiste tu Historias de diván. Ahora contame tu mejor historia de consultorio. No vale responder “no me pasó nada raro”. Una anécdota, sexo con una paciente, uno que te pegó...
-No queda otra que responder del modo que no vale, porque en un consultorio no ocurren cosas divertidas, sino más bien dolorosas. No te olvides que la gente viene, habla de sus dolores, llora, no hay mucho margen para anécdotas chispeantes. Con respecto al amor de algún paciente, como la mayoría de los psicólogos he tenido algunos que generaron una transferencia erótica conmigo, pero te aseguro que no es un momento divertido tampoco. Por el contrario, es un momento tenso, difícil de manejar. El paciente se avergüenza, le cuesta hablar del tema, se siente incómodo y no es una charla disfrutable.

-O sea que jamás te encamaste con una paciente…

-Nunca.
-Un embole Rolón. Al final, Bucay es más divertido. A propósito: ¿Qué tenés vos que no tenga él?

-Creo que tenemos algunas cosas en común y algunas diferencias. En común que los dos somos psicoterapeutas y escribimos. Las diferencias son que él es médico y yo psicólogo, Jorge es gestáltico y yo psicoanalista. Además, él ha demostrado a través de los años y de muchos libros ser un elegido por la gente y yo recién publiqué mi primer libro. Siento por Bucay un gran respeto porque me parece que comunica muy bien, con simpleza pero con emoción, que llega a la gente, y eso es mucho decir. No me sumo a los que lo critican sin conocerlo.

-Otra en común es que los dos son famosos. ¿Cómo te llevás con eso?

-Veo que sos un entrevistador del estilo “duro y directo”. De todas maneras debo corregirte, yo no soy famoso ahora. Creo que tengo un nivel alto de exposición, que no es lo mismo, y que ni siquiera me hace muy feliz. Pero famoso es Tinelli, o Susana. A mí a veces la gente me mira y me pregunta: “¿De dónde lo conozco?” Eso no ocurre con los famosos de verdad. Uno no se pregunta de dónde conoce a la señora Legrand.

-Bueno, digamos que no sos famoso, aunque sí mediático. ¿No te condiciona un poco eso en tu trabajo como analista? Digo, si yo fuera tu paciente lo primero que te preguntaría es: ¿Mirtha come en los almuerzos?, o ¿es verdad que Mariana Fabbiani sale con tal?

-Vos porque sos periodista y no paciente. Nadie paga lo que sale un análisis para chusmear quién sale con quién. Para eso prendés la tele y listo, te enterás rápido y gratis. Hay algo en el primer impacto de quien te ve en algún programa o te escucha en la radio, pero se resuelve enseguida. Y comienzan a hablar de lo importante. Es decir, de ellos.

-Pero no me niegues que tenés pacientes que te dicen “licenciado ayer lo vi con Susana y estaba mal vestido”, o “no me gusto lo que dijo en lo de Mirtha”...

-Sí, claro. Hay una paciente que se enoja mucho. “Rolón, no lo dejan hablar”, me dice. O: “¿Para qué va ahí?”. Yo me río. Nada más. También están los que me reconocen en la calle, y por lo general suelen ser muy amables conmigo. Tal vez porque no soy un tipo agresivo ni polémico. No busco en eso la llegada al público. Eso es fácil, y falaz. Yo trato de acercarme desde el pensamiento y el respeto. Además, siempre trabajé con artistas que se dirigen de esa manera al público.

-Uy, tocaste un tema... ¿Quién es peor: Dolina o Vernaci?

-¿Ves que sos un periodista malo e incisivo? Apuntando a lo peor y no a lo mejor. No doy por válida la pregunta. Ambos son geniales. No en vano son el mejor hombre de la radio y la mejor mujer de la radio. Además, los dos son queridos amigos de más de quince años y han estado en mi vida en los momentos más difíciles ayudándome desde el cariño e, incluso en un momento muy complicado para mí, económicamente.

-Pero al negro Dolina lo abandonaste…

-Eso fue durísimo. Es mi amigo, mi ejemplo y uno de los artistas más importantes que ha dado la Patria. A veces no se lo dimensiona en su justa medida. Escribe y lo hace maravillosamente bien, compone y, según mi modesto entender, es uno de los músicos más talentosos de la actualidad, sino el más. Hace radio y lo hace mejor que ninguno. Canta y es un placer escucharlo. ¿Qué más decir? Separarse de alguien así es siempre un dolor.

-¡Qué exagerado!... En fin: ¿cómo lo conociste?

-Yo era guitarrista de tango, y Alejandro estaba buscando un trío de guitarras para algunas cosas artísticas que estaba planeando y así nos contactamos. De a poco nos fuimos quedando a conversar y matear después de los ensayos y nos fuimos haciendo amigos. Más tarde llegó trabajar juntos.

-¿Qué hacés peor: tocar la guitarra, cantar o escribir?

-Es difícil hacer un juicio sobre la propia obra, pero creo que lo que peor hago de esas tres cosas es cantar.

-Y como guitarrista, ¿acompañaste a algún grosso? (uno de apellido Grosso?)

-Sí, claro. Antonio Tormo, Hernán Salinas, Reynaldo Martín, además de compartir escenario, gracias a Alejandro, con Jairo, Mercedes Sosa, Baglietto, entre muchos otros.

-Si tuvieras que formar tu propia banda, ¿cómo sería?

-Me encantaría cantar con Federico Mizrahi y Luis Longhi en “Demoliendo Tangos” o con Fernando Rabih en “La Surca”.

-¿Te autodiagnosticaste alguna patología?

-No, no creo en el autoanálisis ni el autodiagnóstico. Pero estoy convencido de que soy un obsesivo.

-Te propongo un juego. Si yo fuera psicoanalista y vos vinieras a verme, con algo que verdaderamente te angustia desde hace mucho tiempo, ¿qué sería?

-La muerte.

-¿Y tu fantasía (psicoanalíticamente hablando)?

-Ser amado por mis hijos y deseado por mi mujer hasta el último de mis días.

-Al final sos un Charles Ingalls. ¿Drogas?

-No. Jamás consumí drogas. Todo aquello que a uno le haga perder la conciencia de sus actos, excepto el inconciente en análisis, me incomoda, ya se trate del fanatismo o de la cocaína. Me gusta estar con gente que sabe lo que dice y es responsable por lo que hace.

-Cuando te deprimís, ¿cuál es la persona que querés tener en ese instante para consolarte?

-Mi viejo. Ya no lo tengo. Ahora, no me queda otra que buscarlo dentro de mí y, si no lo encuentro, llorar a solas.



Fuente: Revista H
Por ALEJANDRO BELLOTTI .
FOTO: PABLO GRIMBERG

7 comentarios.:

Julián Rodriguez Orihuela dijo...

Un verdadero imbécil el entrevistador. Rolón, un caballero, como siempre.

Ignacio dijo...

La verdad que si, lo peor es que este tipo de estilo es cada vez mas común, el entrevistador que se hace el amigo, la verdad que es patetico. Y es cierto, Rolón un caballero, lo hubiese mandado el demonio.
Saludos!

Ignacio

Guerrero del Arco Iris dijo...

Qué pelotudazo ese entrevistador ! Son los que pueden opacarte una imagen pública, y llegar a distorsionarla hasta que es perjudicial. Qué pelotudo.-

En otro orden de cosas: Ignacio, mil gracias por esto que hacés que para mí es un servicio ! Gracias a vos puedo descargarme La Venganza día a día. Un fuerte abrazo !

Ignacio dijo...

Hola guerrero, es verdad, lo peor es que ese tipo de entrevistadores abunda cada vez mas.
Con respecto a los programas el crédito es para radio el espectador y para Juan que hacen los correspondientes podcast, yo solo los enlazo.
Saludos

Ignacio

Adrianófanes dijo...

Me parecieron muy interesantes las respuestas de Rolón, son de esas opiniones que dejan pensando, que van más allá del reportaje mismo. Lamentable y muy bajo lo del entrevistador, pudiendo aprovechar más a un hombre muy rico en muchos aspectos, sólo se limitó a incurrir en los lugares comunes. De todas maneras, creo que ahí hay responsabilida del propio Rolón: a mi parecer, uno no puede darle notas a cualquier medio, más cuando ha llegado a un nivel de exposición interesante por la labor que uno viene realizando. Por eso no entiendo cómo Dolina a veces termina poniendo la cara en la Gente o publicaciones similares como las revistas de chimentos, aunque a su favor se podría decir que en ese caso las notas que le hacen pretenden indagar un poco en "todos los hombres que ha sido", y el Negro algo de mediático tiene.

Volviendo a Rolón, hay algo que no me cierra de él. Lo diferencio de Bucay porque lo sé una persona creativa, muy atinada cuando habla, muy talentosa también, ya lo hemos podido ver cuando estaba en "La venganza...". Lo que no entiendo es cómo cedió al juego mediático inescrupuloso, cómo a partir de su notoriedad se valió para ser un aporte más al sistema que en algún momento criticó.

Siento que "hay muchos Rolón", uno que está al lado del Negro, otro que se presta al juego de la tele, otro que en la radio habla con un tono poético todo el tiempo, acentuando como si estuviera recitando algo...En fin, son gustos...Yo en general lo banco, sólo hay cosas que no logro entender de él...

Gran saludo.

Ignacio dijo...

Adriano, comparto en su mayoría tus comentarios, es cierto lo que decís de Rolón, a mi me cuesta mucho verlo en RSM, la verdad no se que hace ahí, yo creo que es un tipo serio que ejerce su profesión con toda dignidad, y por ejemplo se nota en esta entrevista, donde el "periodista" lo quiere llevar para el lado vulgar y morboso, pero Rolón lo elude amablemente, pero lo peor es que eso hacen siempre en RSM o en tarde negra con Vernaci, tomar el Psicoanálisis como una broma, creo que tendría que evitar eso.
Pero bueno, es solo mi punto de vista, Rolón es un tipo inteligente y sabe lo que hace, y como vos Adriano yo también lo banco.

Saludos

Ignacio

Valeria dijo...

Tristísimo el periodista "ALEJANDRO BELLOTTI" se llama.

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