15 dic. 2007

Alejandro Dolina en Revista Inconciente Argentino

La edad de la inocencia
Entrevista a Alejandro Dolina

¿Qué pensás acerca de la mascarada de la inocencia: de alguien que se presenta con esa postura como fachada?

Suele ocurrir que algunas personas utilizan una máscara de inocencia como fachada, son circunstancias personales de hipocresía o de bovarismo, el bovarista cree que es otra cosa que lo que es, lo cree sinceramente, y el hipócrita lo piensa. Yo creo que ciertas inocencias, a estas alturas, son verdaderamente peligrosas; y otras, pensando en la inocencia amorosa que es tan necesaria para creer algunas cosas, son casi imposibles de lograr una vez que uno las ha perdido, son imposibles de recuperar. La inocencia amorosa consiste en creer que todo amor es perfecto, que el amor que nace es perfecto, pero cuando uno comprueba que no sucede así, que los amores terminan, que hay desilusión, resulta más difícil ingresar a nuevos amores con la misma inocencia. Y Discépolo dice en el tango Uno una frase estupenda: “Si yo pudiera como ayer querer sin presentir”. ¿Qué es querer presintiendo?… presintiendo que todo terminará mal, y él dice eso porque sabe que no se puede, no se pueden recuperar ciertas ingenuidades una vez que se han perdido. De manera que creo que la inocencia dura poco en general, que algunas clases de inocencias uno las reclama como si fueran el paraíso. Cuando buscamos la niñez, también estamos evocando una credulidad, una fe poética que más tarde o más temprano se pierde por cierto cinismo que es inevitable, y también cabe señalar algunas inocencias culpables, el adjetivo y el sustantivo contraponiéndose, pero en un mundo como éste, y en un país como éste, la felicidad completa necesita de una cierta hipocresía. Otros están sufriendo, cómo se puede ser feliz completamente, entonces, para lograr esta felicidad que presupone la ignorancia del sufrimiento ajeno, a veces aparecen esas máscaras de inocencia, y éstas verdaderamente son propias de los canallas. Para ser feliz en este mundo, completa, entera y perpetuamente feliz, es inevitable ser un canalla.

¿Para qué creés que sirve la inocencia?

La inocencia sirve para engañar, en las profesiones políticas y públicas conviene fingir inocencia acerca de algunas cosas.

¿Mantenés algo de inocencia?

Afortunadamente no mantengo nada de inocencia, hay edades en las cuales no es legítimo mantener inocencia, yo me he convertido en una especie de cínico, en el sentido de rastrear el desatino, el cinismo rastrea el desatino y lo hace para revelar hasta la propia verdad. No sólo en el tremendo pecado de engañar a los demás, sino en el engañarse a uno mismo. Como primera medida, el cínico no se engaña porque está buscando a veces de un modo irónico, a veces hasta de un modo un poco canallesco, la falla del razonamiento, así que yo no soy inocente, ya no tengo edad para inocencia, lo que no quiere decir que no sea capaz de amor, no se necesita ser inocente para amar, se puede amar aun siendo profundamente escéptico y aun siendo muy escéptico acerca del amor, igual así se puede amar casi con desesperación, de un mismo modo que siendo uno un poco agnóstico, un poco ateo, también se puede tener una gran necesidad de eternidad o de Dios.

Fuente: Revista Inconciente Argentino Nº 6 Agosto de 2006

0 comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario!!!
Lo responderé a la mayor brevedad posible!!!!!

ir arriba