23 sep. 2008

Entrevista a Patricio Barton en LAVOZ.COM.AR

Entrevista a Patricio Batron, periodista y productor televisivo

“La tele adultiza al niño, e infantiliza al adulto”

El productor del programa televisivo “Azulunala” dice que la TV no quiere asumir que tiene un rol formativo para los chicos. Y los niños no le interesan como destinatarios sino como consumidores.

Rosa Bertino
Invitado por la Facultad de Psicología para presentarse en el espacio Café Cultura-Nación que impulsa la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), el periodista y productor televisivo porteño Patricio Barton (39) disertó hace unos días sobre un tema poco frecuentado. O que ha caído en desuso, tanto en la prensa como en círculos áulicos: los niños y la TV. Desde el vamos, el título de la charla cristalizó una inquietud latente entre padres y maestros: "Los chicos de la televisión, ¿son los chicos de la realidad?". Para el expositor, y para el público, la respuesta fue obviamente negativa. "Aunque a la TV argentina por aire hoy le resulte imposible romper con la hegemonía de Bailando por un sueño, hay que pelear por una pantalla que muestre la diversidad nacional, empezando por la niñez", apuntó Barton.

En la entrevista con La Voz del Interior trató de "no demonizar a la tele, porque es inútil". Pero admitió que, como país y como sociedad, tenemos asignaturas pendientes o directamente ausentes en materia de televisión infantil. Y que el rol formativo de la TV es escamoteado o subestimado por el medio, por los organismos de contralor e incluso por buena parte de la opinión pública.

–Aunque se insiste mucho con los derechos del niño, ya nadie critica los abusos que suelen cometerse en un medio tan masivo como la TV.

–Prefiero no demonizar a la tele, porque no tiene sentido. Pero con toda claridad se observa que sólo representa al niño como objeto de consumo. No le interesa como destinatario o receptor de los programas, sino en cuanto consumidor o intermediario. Los chicos protagonizan comerciales de salchichas, postrecitos, jabones e incluso de autos, remedios u operaciones inmobiliarias.

–¿Porqué no hay más ciclos infantiles en el aire?

–La respuesta obvia sería "porque no le conviene". O "porque no hay interés". La televisión abierta le cedió completamente ese segmento al cable. Cuando yo era chico estaban el Pato Carré, Carlitos Balá o el Capitán Piluso (Alberto Olmedo), que, a mi juicio, hoy están absolutamente idealizados. Yo no guardo tan buen recuerdo de ellos. La nostalgia suele ser engañosa. Me parece que no resisten la menor comparación con Discovery Kids, por ejemplo, y no sólo por presupuesto y efectos especiales. Antes no existía la cantidad y diversidad de programación infantil que hoy despliega el cable.

–Pero sólo una minoría dispone de cable. Los que no pueden pagarla están relegados a contenidos muy discutibles, y ya ni siquiera hay un horario de protección al menor.

–El tema legislación y controles es clave, sin duda. Yo no insistiría tanto con la restricción horaria, porque es parte del pasado, de una rutina que dejó de existir en la mitad o más de los hogares. Pero tiene que haber una regulación, un nicho específicamente reconocido y legislado como "televisión infantil". Lo que hay en Chile, sin ir muy lejos. En nuestro país ni siquiera está previsto por la Ley de Radiodifusión.

–El público infantil, ¿es contemplado por los nuevos proyectos de radiodifusión?

–Son tantos que ya perdí la cuenta. Creo que hay una propuesta de poner una señal infantil en el aire. Pero, volviendo a ese público, tanto o más que la desaparición de una grilla específica me aflige cómo es televisada la infancia. Cómo se se ve el propio chico, cuando aparece en pantalla. Se nota que lo "adultizan"; que lo tratan según códigos y situaciones del adulto. ¿Cómo puede un movilero ir y preguntarle qué piensa del paro docente? ¿Qué espera que conteste una criatura? La huelga de maestros es cuestión exclusiva del adulto. Durante el paro agropecuario abundaban las tomas de nenes que transmitían una imagen bucólica, patriótica, manipulada por el grande.

–¿Esto se solucionaría con más aporte y presencia del Estado? Hasta ahora, ni siquiera la señal del canal 7 entra por aire en las provincias.

–En parte sí. Convengamos que la TV privada se mueve sólo por razones económicas. Pero lo más destacable, menos "visible" y eventualmente negativo, es que la sociedad le ha dado demasiada participación en su vida a la tele. Es un medio que tiene un discurso o una visión única del mundo, cuando el mundo es otra cosa. Que canal 7 sea visto sólo por cable, en el interior, es parte de una vieja lucha de intereses. O vaya a saber.

–La TV, ¿tiene función formativa?

–Por supuesto, aunque no la quiera asumir. Pero no es la única en esquivar el bulto. La tele, como la política, no está hecha por extraterrestres. De un modo u otro refleja la confusión en la que estamos inmersos. Hoy todo se mezcla. Yo reclamo que la TV respete a la infancia, que la muestre tal cual es y que por lo menos veamos niños jugando, pero debo reconocer que en ciudades como Buenos Aires y, me imagino, Córdoba, sobran los chicos que se tienen que cocinar, cuidar al hermanito, prepararse y vestirse solos para ir al colegio.

–La tele no puede ser la única responsable de que las nenas anden vestidas como Nazarenas Vélez…

–La precocidad se verifica en muchos campos, y no podemos negar que alguna elección hace el público. La tele no sólo muestra un niño "adultizado" sino también a un adulto aniñado, infantilizado. Los comerciales, e incluso las series con padres torpes, ineptos, a los cuales el hijo les tiene "que enseñar", gozan de mucho predicamento.

–¿Por eso usted prefirió hacer un programa para adultos en relación con niños?

–Eso intenta ser Azulunala. Hemos recorrido el país promoviendo talleres artísticos, indagando en la vocación o predisposición de chicos de todas las regiones, con mucha participación del adulto.


Fuente: lavoz.com.ar

3 comentarios.:

Adrianófanes dijo...

Barton me parece una persona muy interesante, comprometida y formada. Coicido en algunas cuestiones que señala en la nota, como por ejemplo en el hecho de que no hay tantos programas infantiles porque ello no le conviene al mercado de la televisión. También es cierto de que no hay que demonizar a la tele, aunque tampoco ignorar un montón de programas que pasan y que no son saludables para los niños.

No sé si es tan así el hecho de que programas como los de Carlitos Balá o el Capítán Piluso estén muy idealizados hoy; creo que eso es muy subjetivo.

Lo cierto es que la televisión no brinda grandes programas que ayuden a pensar y que permitan generar conciencia en la sociedad. Pero es importante resaltas que no que suceda solamente acá, también pasa en países de Primer Mundo. Tiene que ver con los tiempos que se están viviendo, la tele no es una isla del mundo.

Recuerdo que hace unos años había programas divertidos y que enseñaban cosas a los chicos, como "El agujerito sin fin" y "Pulgas en el 7".

Ojalá qe haya proyectos que le den lugar a iniciativas para niños.

Saludos. fw

Ignacio dijo...

Gracias por rescatar lo mejor de la nota, coincido con vos. Yo creo que no solo la televisión no brinda grandes programas, la radio tampoco lo hace, hay excepciones obviamente, pero los programas en radio y televisión son solo comerciales, y cada vez se parecen mas unos a otros, es muy triste pero es asi.

Ignacio

Adrianófanes dijo...

Hum, no sé si es tan así en el caso de la radio...Creo que es un medio que permite grandes producciones, programas muy bien hechos, personalidades que sepan. De 6 a 9, por ejemplo, tenés a Nelson Castro, a Magdalena, el programa de Mitre con Tenembaum...Esto hablando de programas periodísticos. También, en otros horarios, hay otra gente importante como Lanata, Mónica y César...La AM tiene muy buenos programas...El Negro, Apo en Continental...Hay varios...Pepe Eliashev también...Me parece que es un medio, la radio digo, mucho menos comercial que la televisión.

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario!!!
Lo responderé a la mayor brevedad posible!!!!!

ir arriba