24 dic. 2008

Entrevista a Alejandro Dolina en Radio TEA

ALEJANDRO DOLINA DIO UNA CHARLA EN EL MARCO DEL CIERRE DEL AÑO DE LAS ESCUELAS RADIOTEA Y TEA IMAGEN. TRANSCRIPCIÓN COMPLETA DEL DIÁLOGO QUE COMPARTIÓ CON CARLOS ULANOVSKY Y PATRICIO BARTON
EL CONDUCTOR DE ´LA VENGANZA SERÁ TERRIBLE´ REPASÓ SU TRAYECTORIA Y CONTESTÓ PREGUNTAS DEL PÚBLICO.



Carlos Ulanovsky: Presentación

Alejandro Ricardo "el negro" Dolina. Es taurino. Estudiante eterno, divulgador, cómplice de aprendizajes cariñosos e inesperados; lector de infinitas páginas, escritor, cantante, autor, publicitario, músico, pianista, periodista. Figura de la vida cultural. Excelso hombre de radio donde aprendió a hacernos hablar con la perfección del idioma escrito. Creador de: "Crónicas del ángel gris", "Qué estabas haciendo anoche", "Demasiado tarde para lágrimas", y el célebre "La venganza será terrible".

Debutó en radio hace 36 años junto a un par de ignotos perdularios, con su personaje el movilero "Chanta Gómez", que salía de cualquier lado del mundo pero en realidad no se movía de la esquina del
estudio.

Desde hace 23 años nos deleita en horarios de noche y madrugada con narraciones eruditas únicas en la radio, en un registro que abarca desde Boca Juniors hasta la historia griega; desde la filosofía hasta los tangos; de los más complejos sentimientos universales a las minas. Y hablando de ellas, Dolina desarrolló la idea de que cualquier ser humano del mundo tiene como propósito último conmover el corazón de una mujer aunque sea por un ratito.

Con Uds. "el negro" Dolina.

Dolina: Mi presencia aquí evidentemente es casual ya que este es un foro radial y mi paso por la radio es hijo de la casualidad. Aquí mismo, en esta silla, hace no mucho tiempo, Antonio Carrizo dijo algo que no se esperaba de él. Cerrando una serie de discursos autos referenciales, Carrizo dijo que Nietzsche había pensado que si durante una tormenta un árbol se partía y no había testigos el ruido no podía oírse. Quiso decir que solamente existía lo que era percibido. Una idea interesante desde lo radial ya que lo que uno dice por radio sólo existe si alguien lo percibe. Y sin embargo, en otro orden de cosa, o en el mismo, la radio es hija de la ausencia. No se habría inventado la radio en un mundo de omnipresencias. Es necesario que alguien no esté para que otro tenga la idea de gestar una presencia a medias, una ausencia incompleta. Y esa interacción de lo que está y lo que no está es la que hace sólido al discurso radial. Que no es el mismo que el que uno tiene con la gente que tiene presente o los que están ausentes.

La radio tiene magia. Como uno no ve lo que está sucediendo, o tiene una percepción incompleta, lo que no percibe lo completa con su imaginación y eso lo jerarquiza. Creo que es creer demasiado en la imaginación de los oyentes. Sería como pensar que un libro de Shakespeare al que le faltaran algunas páginas sería superior a la edición completa siendo el lector el encargado de imaginar esas páginas sustraídas. Quizá hay algunos que prefieren ir al cine y mirar con un solo ojo, o tapar la televisión con una manta y escuchar lo que se dice. O correr el telón hasta la mitad y ver solo la parte derecha.

Yo aprovecho esta reunión para hacer una confesión. En realidad yo no cumplo con ninguno de los requisitos que se necesitan para hacer un programa de radio. Yo no cumplo con ese discurso de ausencias y de presencias. Yo hablo para los que están ahí. Y esa es una gravísima transgresión a los códigos radiales.

Barton: ¿Qué pasaría si desglosáramos el programa "La venganza será terrible"?

Dolina: Creo que el programa sería rechazado porque no se trata de un programa de radio. Si no ponemos en la descripción esta relación que hay cada noche entre los que lo hacemos y los que están presentes, sería una descripción incompleta.
El programa tiene gente por casualidad. Yo nunca en mi vida tomé ninguna decisión. Nosotros hacíamos el programa en Radio El Mundo (una tienda que creíamos que era un estudio de radio).
Empezamos a hacer el programa y un día vino un tipo que pidió presenciar el programa. Otro día vino otro, y otro. Y cada día recibíamos cuatro o cinco. Algunos tosían, otros se reían. Y los directivos de la radio nos preguntaron si venía gente.... todavía había un miedo a la gente. Por lo que no lo vieron correcto y fue prohibido el ingreso de personas (ajenas, por que al principio decía solo "personas"...).
Pero la gente seguía viniendo y la dejábamos entrar. Le pedíamos que no tosiera...que no se riera...incluso hasta llegábamos a decir cosas no tan graciosas...tratábamos de convencer a la gente de que no era tan gracioso lo que habíamos dicho, para que rieran poco...
Entonces los directivos descubrieron que nosotros no cumplíamos la reglamentación. Y empezaron a hacer visitas en horarios del programa pero sin aviso, para ver, para espiar. Enterados nosotros de esas visitas organizadas, dispusimos en la puerta de la calle una persona que nos avisaba cuándo venía el "chancho". Y nosotros escondíamos a nuestro público! En oficinas...en armarios...y aún debajo del vidrio del operador! Porque el mencionado "chancho" solía asomarse por el control y miraba a través del vidrio. Entonces la gente se agachaba y el "chancho" no los veía.

Hoy en día no podríamos hacer el programa sin público. En días de semana están viniendo 200 personas. Y fines de semana quizá 800 o mil. Con el récord de 14 mil en Rosario.

Los de la radio finalmente aflojaron. Entonces habilitaron un estudio más grande. Y empezaron a transmitir desde el Sindicato de Seguros. Y después ya no volvimos más.

Hoy día cuando por alguna razón hay que transmitir sin público el programa es una porquería.

Yo sinceramente no creo que sea un hombre de radio y hasta les pido disculpas por ocupar un lugar inadecuado. Lo digo con mucho cariño por la radio. De mi aprendizaje entre la música y la narrativa vine a dar con lo que todos creen que es un programa de radio y yo digo que no.




Ulanovsky: Después de casi 25 años tuyos en radio y a su vez 25 años de un gobierno democrático, ¿asociás el desarrollo de la democracia con el de tu programa?

Dolina: Desde luego. En tiempos de dictadura yo trabajé como redactor publicitario en distintas editoriales. Y recordaba el programa que hacíamos con Carlos (Ulanovsky) como algo difícil de repetir. Y en esos recuerdos siempre estaban presentes la dictadura. Estábamos refugiados en actividades de segundo orden. Algunos fuera del país.
Sin embargo nombro algo que nos unió: las Revistas Humor y Satiricón, la única actividad sin enmascarar que uno podía hacer.

Ulanovsky: (pregunta del público) ¿Cuántos grandes cambios hiciste en tu programa?

Dolina: Ninguno. Lo que no quiere decir que el programa que hacemos ahora se parezca en nada a lo que hacíamos. Porque desconfío a los cambios grandes, suelen ser repintados: los cambios de horarios, las cortinas musicales, los nombres.
Afortunadamente hechos cambiado nosotros. A veces para mejor otras no se. Pero hemos aprendido algunas destrezas.
Incluso nuestros primeros programas creo que ahora no tendrían el mismo efecto.
Me parece que para atreverse con algunas cosas complejas en los medios hay que recorrer un pequeño camino que simboliza el permiso del público. Creo que si alguien empieza la carrera diciendo: "hoy vamos a refutar a Voltaire", hay que llamar y decirle: ¿De dónde saliste?

Barton: (pregunta del público) En cuánto a las modalidades de producción de "La Venganza será terrible"...

Dolina: No tengo un programa donde haya un equipo de producción que me traiga noticias para leer. Cada vez que guionamos algo se nota tanto que parecemos el de la publicidad de la Artrosis.

Ulanovsky: Creo que igual que tu programa tiene elementos de la radio de antes: radioteatros, música en vivo, público en el auditorio...¿De dónde proviene esa elección?
Dolina: Tiene que ver con la radio de antes y con mi incompetencia radial. Estaba más cómodo cantando que comentando la caída de la bolsa.
En cuanto a la audiencia, uno cree que la mayoría del pueblo argentino piensa como la mayoría de la gente que llama a la radio, ojalá que no sea así. Creo que hay un biotipo del tipo que llama a la radio que en general es alguien que está indignado, porque cree que ha sido vulnerado. Pero yo no escucho muchos jujueños llamando porque sus ingresos son menores a un dólar por día.

Barton: En la radio particularmente, donde los espacios de ficción o musicales son menores y abunda el comentario informativo y periodístico, las noticias comienzan a ser narradas por el señor de la esquina, y eso comienza a reemplazar al trabajo periodístico...

Ulanovsky: Creo que ocurre más en la tele. La radio está destinada a proveerse de la actualidad al instante. Si escuchás radio estás más o menos al tanto de lo que ha ocurrido en el día.

Dolina: Eso pasa porque en televisión hay muchos canales de noticias continuos y cuando asalta a alguien lo van a asaltar 3 o 4 veces, con cada cambio de turno. Y no hay un editorialista de la información.

Barton: (pregunta del público) ¿Qué programas de radio escucha Dolina?

Dolina: Todos conocen las admiraciones que tengo por Larrea y por Carrizo. Escucho a cualquier hora Radio Nacional, pero a veces escuchot otros para ver hasta dónde llegan. Me divierten mucho los programas partidarios de los programas de fútbol, sobre todo cuando andan mal. Y mi último descubrimiento es un programa que está los domingos a las 11 PM por Radio Rivadavia. Es un tipo que te adivina la suerte. Tiene un lenguaje extraordinario. Confunde los géneros, te dice: "hermanito civilizao, la veintitre' de setiembra te va a llegar una papelita, una carto, cuando te llega esta carto vení ligerita a la casita de yo".

Ulanovsky: (pregunta del público) ¿Se amplió la base de oyentes, sobre todo con Internet?

Dolina: Sí, mucho, sobre todo del extranjero. En España y en lugares más raros como la China.

Barton: (pregunta del público) ¿Se dan cuenta del hilo conductor de las edades de los oyentes?

Dolina: Aparece como evidente una superioridad numérica de las personas jóvenes, porque a esa hora en general salen los jóvenes. Tradicionalmente, el nuestro es un programa con gran cantidad de oyentes que están estudiando.

Barton: (pregunta del público) ¿Qué sueños tenías en la adolescencia?

Dolina: Yo soñaba de todo. Tenía un soñadero en mi casa. Me sentaba y cada vez que me encuentro soñando en el futuro me recuerdo allí. Así que supongo que el niño que yo era pensaría: bueno vamos a soñar un poco con el futuro. Y pensaba: me gustaría ser Edmund Hillary para escalar el Everest, Campeón mundial de los medio pesados...jugador de fútbol. Todo.


Ulanovsky: Tu madre, ella te debe haber ayudado mucho a construir ese mundo de fantasía.

Dolina: Sí, es cierto. Mi madre y mi padre están dentro de lo que yo aprendí. Ejerciendo una especie de cinismo familiar cariñoso. Buscar allí donde estaba el desatino. Allí donde lo desatinado prevalece y peor todavía, donde se hace doctrina, y se hace instrumento de la injusticia. Allí creo que la veo a mi madre.

Barton: Tu abuelo también te marco mucho en tu carrera artística.

Dolina: Mi abuelo era un maquinista de la fraternidad. Muy valiente, revolucionario radical en época de los conservadores. Oscar Steimberg me decía que algunas formas del pensamiento no son hospitalarias con el sentido del humor. Porque son explicaciones del mundo tan excluyentes que configuran una ideosfera, un mundo de ideas tan propio, que solamente tienen lugar allí los que comparten esa idea. Y que él no había podido nunca hacer carrera por la totalidad de la falta de humor. La falta de humor indica una falta de posibilidad de cambio. Y a mi me ha pasado así también. Yo no he podido terminar afiliado del todo. Ser peronista no requiere ello.
Es más, a mi me parece que la única utopía posible es la que permita cada tanto cambiar la estrella que nos guía. No me gusta esa única estrella que nos guía y que no permite que torzamos ni un grado. Y hace que todos los que vayan para otro lado sea mi enemigo automáticamente. Me gusta menos pensando que esa estrella quizás ya se apagó.

Barton: ¿Qué hacés antes y después del programa?

Dolina: Casi todo está elegido bastante antes. A veces elijo algunas cosas de último momento. Sí leo toda la correspondencia y los mails. Antes salíamos después de los programas, ¡hasta que se casaron todos!

Ulanovsky: ¿Podrías dejarle algunos consejos a los alumnos?

Dolina; No...pero sí puedo formular algún agradecimiento para aquellos que se han acercado a mi por lo que no soy y sin embargo han obtenido buenos resultados. Me ha pasado con las mujeres por ejemplo. Y con Uds. que han venido aquí pensando que soy un hombre de radio, pero sin embargo estuvimos aquí y yo he estado contento. Y merced a esta acumulación de malos entendidos he tenido la suerte de conocer a gente mucho mejor que yo y eso se lo agradezco a la profesión. Quiero agradecerles esta noche por este entrañable malentendido.


Fuente: www.gacemail.com.ar

Muchas gracias a Brenda por el link!!!

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