Para mí, el Negro es como Fontanarrosa o Les Luthiers: miembro de una estirpe que hace un humor que a mí siempre me pareció inteligente y atractivo”. Dice Gillespi en una nota al diario Crítica.


Lo que dice Gillespi de sus compañeros del programa Falso impostor ( “es una barra de proxenetas”) mueve, inexorablemente, a escucharlo. La apelación a lo apócrifo que existe en el título del ciclo que va por la FM Rock & Pop de 19 a 21 (de lunes a viernes, después de Elizabeth Vernaci y antes de Gustavo Olmedo) se condice con el tono despreocupado y de reunión de amigos que reina al aire durante esas dos horas.
“¡Lástima que no podés venir a la radio para hacer la nota!”, refunfuña en el teléfono, aunque enseguida se recompone y explica la dinámica del programa: “Tratamos de transformar una situación de informalidad a una situación más estructurada”,explica con detenimiento. “Cada uno hace tal o cual cosa pero el programa en sí también tiene mucho de improvisación. El oyente también se prendió: yo abro las líneas para hablar con ellos sin ningún tema fijo. A veces la cosa es más hermética, otras más participativa; no hay una lógica determinada. De repente pusiste un tema del Flaco Spinetta y decís ‘¡qué tarde para escuchar a Luis Alberto!’, entonces metemos seis temas seguidos. Y te das cuenta de que la gente capta la onda, porque enseguida llegan mails de todo tipo, que alientan esa movida espontánea”.
De todos modos, en radio, Gillespi no sólo conduce y lidera, también es uno de los que acompañan a Alejandro Dolina en La venganza será terrible (Radio 10, de lunes a viernes de 0 a 2). “Ahí juego de 5”, tira, “algo que me gusta y lo he hecho toda la vida. Pero para que para que yo haga ese laburo me tiene que mover la admiración que tengo por el personaje que secundo. A mí me gusta tirarle centros a Maradona, no a un picapiedras. Cuando conformo una mesa o un panel (como lo hice con Adolfo Castelo, Gonzalo Bonadeo o Roberto Pettinato) siempre tiene que haber una admiración. Para mí, el Negro es como Fontanarrosa o Les Luthiers: miembro de una estirpe que hace un humor que a mí siempre me pareció inteligente y atractivo”.
Para ver la nota completa en Critica Digital hacé click acá.
Visto en: Critica Digital
“¡Lástima que no podés venir a la radio para hacer la nota!”, refunfuña en el teléfono, aunque enseguida se recompone y explica la dinámica del programa: “Tratamos de transformar una situación de informalidad a una situación más estructurada”,explica con detenimiento. “Cada uno hace tal o cual cosa pero el programa en sí también tiene mucho de improvisación. El oyente también se prendió: yo abro las líneas para hablar con ellos sin ningún tema fijo. A veces la cosa es más hermética, otras más participativa; no hay una lógica determinada. De repente pusiste un tema del Flaco Spinetta y decís ‘¡qué tarde para escuchar a Luis Alberto!’, entonces metemos seis temas seguidos. Y te das cuenta de que la gente capta la onda, porque enseguida llegan mails de todo tipo, que alientan esa movida espontánea”.
De todos modos, en radio, Gillespi no sólo conduce y lidera, también es uno de los que acompañan a Alejandro Dolina en La venganza será terrible (Radio 10, de lunes a viernes de 0 a 2). “Ahí juego de 5”, tira, “algo que me gusta y lo he hecho toda la vida. Pero para que para que yo haga ese laburo me tiene que mover la admiración que tengo por el personaje que secundo. A mí me gusta tirarle centros a Maradona, no a un picapiedras. Cuando conformo una mesa o un panel (como lo hice con Adolfo Castelo, Gonzalo Bonadeo o Roberto Pettinato) siempre tiene que haber una admiración. Para mí, el Negro es como Fontanarrosa o Les Luthiers: miembro de una estirpe que hace un humor que a mí siempre me pareció inteligente y atractivo”.
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