17 ago. 2008

158º del fallecimiento del Libertador Don José de San Martín

En el aniversario 158º del fallecimiento del Libertador Don José de San Martín quería compartir con ustedes un escrito de Abel Posse. Este escritor recrea, al menos literariamente, los últimos momentos del Padre de la Patria. El texto se llama "Cuando el Águila desaparece." Posse nos trae una interesante reflexión del Libertador: ¿Será la Argentina para siempre una frustración, el eterno retorno del caos de la incapacidad? y nos plantea una gran pregunta sobre la gesta de liberación de América: ¿fue como arar en el mar?. San Martín dice que no, nosotros debemos hacer el resto, espero que así sea.
Solo transcribo la última parte del texto, subtitulada "El Fin." Igual les dejo abajo el link para que lo puedan leer todo.


Daguerrotipo San Martín

Uno de los dos Daguerrotipos de San Martín tomado en París en 1848. Se trata de la única imagen fotográfica de José de San Martín.

ABEL POSSE

Escritor, diplomático Argentino. Su primera obra narrativa fue Los Bogavantes, que apareció con retraso en España, a causa de la censura franquista. Su segunda novela, La boca del Tigre (1971) obtuvo el Premio Nacional Trienio 1969-1971 y el Premio Nacional de Literatura de Argentina. En 1987 le fue concedido el Premio Rómulo Gallegos por Los perros del paraíso.

Diplomático de carrera, Posse ha ocupado las embajadas argentinas en Praga y Lima.


Cuando el águila desaparece

El fin

Sabe que han llamado al doctor Jackson y hace un esfuerzo para llenar la caja de rapé que le agrada al médico. Entonces siente el zarpazo que sabe final. El tigre que lo acecha desde las fiebres de Huaura esta vez lo venció. Se derrumba en el lecho.

Trató de calmar a Mercedes murmurando “es la tempestad que lleva al puerto”. Se adormece. A veces surgen ráfagas de su filosofía íntima o atisbos del consuelo religioso. Pero nada agregan a su largo silencio ante la muerte. Nada puede rozar su misterio. Tiene la majestad de ese Aconcagua que está viendo ahora nítidamente recortado sobre el azul helado.

A las tres de la tarde siente la paz de entrar en ese calmo lugar donde intuye que no encontrará ni a su madre, ni a Remedios, ni a Sucre, ni al gran Bolívar.

“¿Hemos arado en el mar? No, general Bolívar. Tal vez sea poco lo que hemos hecho, algunas cabalgatas heroicas... tal vez pudimos hacer más. Pero ellos harán el resto y mucho más, estoy seguro. Le digo que América será. Argentina será.” En su susurro del entresueño final había seguramente más fe que convicción: la cruel América, su politiquería, había destrozado sus héroes.

Abel Posse.

Leer el texto completo aquí

José Francisco de San Martín y Matorras nació en Yapeyú, una ex misión jesuítica, situada a orillas del Río Uruguay en la Gobernación de las Misiones Guaraníes del Virreinato del Río de la Plata, en la actual Provincia de Corrientes, el 25 de febrero de 1778. Eso es lo que cuanta la historia oficial, la verdad es que no se sabe, es muy posible que no haya nacido ni ese día ni ese año, es muy posible que haya sido un año antes, pero no hay ninguna seguridad al respecto. La historia oficial también cuenta que sus padres fueron Don Juan de San Martín y Gómez y su madre Doña Gregoria Matorras del Ser, ambos españoles, pero la verdad que hay justificadas dudas de que esto haya sido asi, es otros de los secretos que se ha llevado consigo.

Su fallecimiento

En marzo de 1848, al estallar la revolución de ese año en París, se traslada a la ciudad costera de Boulogne-sur-Mer, estableciéndose en una habitación alquilada. Allí falleció a la edad de 72 años, a las tres de la tarde del 17 de agosto de 1850, en compañía de su hija Mercedes y de su yerno Mariano Balcarce. Según cuenta la leyenda, el reloj de la casa dejó de funcionar a esa hora y aún sigue marcando las 3 en punto.

Sus restos

Durante la presidencia de Nicolás Avellaneda se creó la Comisión encargada de la repatriación de los restos del Libertador, hecho que finalmente se produjo el 28 de mayo de 1880. La Iglesia Católica se opuso a que se depositaran sus restos en la Catedral de la ciudad de Buenos Aires, frente a la Plaza de Mayo, que es donde descansan actualmente. La Iglesia Católica, apoyándose en los cánones apostólicos romanos y en virtud de la supuesta filiación masónica del General San Martín no podría consentir la petición, pues la Iglesia sancionaba la pertenencia a la masonería con la excomunión. Por este motivo no podría ser alojado en un templo consagrado. Tras largas negociaciones se alcanzó un acuerdo, en virtud del cual el féretro descansa en un mausoleo fuera de la planta principal de la Catedral, e inclinado con su cabeza hacia abajo, como símbolo de una su condena infernal por su carácter de masón. Una actitud muy cristiana.

8 comentarios.:

madreselva dijo...

Ignacio, bien sabemos, como ha dicho Dolina hace unos días, que ser historiador hoy consiste en revisar la historia que otros historiadores han escrito.
Prefiero no averiguar y quedarme por algún momento a contemplar estas líneas, muy emotivas.
Y a destacar que es este el único sitio donde he visto un homenaje al General San Martín. Lo comenté ayer en casa, durante el día domingo, no vi una sóla mención, en distintos horarios de la TV. Ni hablar de la radio, creo que dominados por el rating, el General, no vende, ni promete.
Y también destacar este gesto en su vejez, de esperanza al decir:
"...Pero ellos harán el resto y mucho más, estoy seguro. Le digo que América será. Argentina será.”
En ello también está la grandeza, nadie que no considere humildemente haber dado, en la finitud de su existencia, reconociendo sus propios límites, puede confiar que se seguirán sus pasos.

Ignacio dijo...

Madreselva: muchas gracias por tus palabras, son muy alagadoras, y te agradezco enormemente que hayas reparado en este pequeño homenaje en el blog al gran Libertador, ya desde el año pasado que lo quería hacer, había buscado este texto que escuché hace 19 años en la voz de Antonio Carrizo, y yo también rescaté la frase que voz señalas, creo que resume todo y también nos muestra la responsabilidad que tenemos. Recuerdo ahora una frase de Dolina, que decía cuando se refería a algunos argentino que se comportaban como si fuesen huéspedes de un hotel, y no es así, nosotros somos responsables también de nuestro destino.
Con respecto a los medios, es así, no se puede pedir mucho de ellos.

Un saludos Madreselva!

Ignacio

madreselva dijo...

un texto de hace diecinueve años, sos increíble Ignacio...!!

todos los días en mi lugar de trabajo, que es con relación de dependencia del Ministerio de Salud de la Pcia. de Santa Fe, me juego un pedazo, aunque no haya quién no me diga: "no vale la pena, si ya se sabe". Hoy mismo le discutí a una compañera, el "ya se sabe es el mejor modo de no hacer"...y se retiró. Modifico mi baldosa, mi metro cuadrado, mi cuadra, no lo sé, no acepto la humillación de lo corrupto, y algo se cuidan cuando están cerca.
:)

Adrianófanes dijo...

Coincido con Madreselva. En ningún lado se vio un homenaje a San Martín, los tiempos han cambiado...Porque incluso antes las publicaciones o diarios y demás revistas siempre traían a colación alguna mención o relectura de la naturaleza del personaje.

Creo que la figura de San Martín fue un poco retomada con el programa del año pasado, "El gen argentino", pero lamentablemente hoy se han olvidado sus gestas, uno queda muy subsumido a la lectura de la historia oficial, en el "San Martín cruzó Los Andes", o "San Martín dijo que serás lo que serás o sino no serás nada". Con otros próceres de nuestra historia, también pasa eso...De quedarnos en el dato anecdótico más relevante, olvidando otro tipo de facetas que los llevaron a construir la Patria.

Saludos.

Ignacio dijo...

Madreselva: si, es del 89, lo publicaron en la Nación y lo leyó Anotonio Carrizo, mi viejo me grabó la úlitma parte y siempre me quedó, es frase que vos remarcás.
Con respecto a tu trabajo te entiendo, tengo un amigo que trabaja en la administración pública y le pasa lo mismo, pero no hay que claudicar, y es como vos decís, por lo menos modifiquemos nuestro entorno.
un saludo!

Ignacio

Ignacio dijo...

Adriano, hubo alguna que otra mención por ahí, Clarín sacó una nota sobre el daguerrotipo y después palabras de ocasión por ahí.

Lukas dijo...

San Martin hizo bastante por el pais y para mi eso lo convierte en un procer. Hoy es mas facil subir al pedestal al Che Guevara, que habrá hecho algo en Cuba pero que en Argentina bien y gracias, o andar con la remerita en vez de tomarse el trabajo de analizar que hizo cada uno de los proceres por el pais.

Hay un daguerrotipo tambien del duque de Wellington. Lastima que no inventaron el proceso antes sino sabriamos como era el rostro de Napoleon tambien.

Ignacio dijo...

Yo creo que hizo casi todo, lo mas importante, a nosotros nos queda el resto.
Si, es una pena los de los daguerrotipos, también nos pedimos a otros proceres como belgrano o vistas de la ciudad de bs as en tiempos de la colonia por ejemplo.

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